Los vigueses desoyen al Concello y siguen bebiendo agua de las fuentes

VIGO

Los vecinos advierten que nunca han tenido problemas por su consumo y que lo seguirán haciendo.

10 nov 2008 . Actualizado a las 10:34 h.

Las placas informativas colocadas el pasado mes de agosto en algunas fuentes públicas de Vigo no han hecho ningún efecto.

Pese a que en aquel momento los informes municipales desvelaron que solo veintiocho manantiales eran potables, los ciudanos han hecho caso omiso y siguen formando colas para rellenar pacientemente sus botellas. Es el caso de la fuente del Troncal, conocida popularmente como la de Fenosa, por su ubicación junto a las oficinas de la compañía eléctrica.

La más famosa en el extrarradio es, sin duda, la de Romano, en Coruxo, donde las colas pueden llegar hasta diez personas y la falta de información sobre su estado nunca ha amedrentado a los habitantes de esa parroquia viguesa.

Los asiduos de las fuentes alegan en su defensa que siempre han bebido de esas aguas y, que se sepa, nunca han tenido problemas.

Desde el Concello, por su parte, no se cansan de repetir que no hay forma de ofrecer garantías sanitarias de un modo constante, ya que en el momento en que el laboratorio municipal practica los análisis pueden ser potables y minutos después, lo contrario, debido a cualquier circunstancia como vertidos.

Sin embargo, y pese a que el pasado verano se anunció la colocación de placas informativas en todas las fuentes, en la actualidad buena parte de ellas continúan sin cartel. En él se hace constar un número identificativo y su denominación, así como las condiciones sanitarias del agua.

En aquel momento, de los 350 manantiales controlados, veintiocho eran potables, 133 no reunían las garantías sanitarias convenientes y 172 eran claramente no potables. Para una mayor distinción cada una de las tres alternativas aparece en diferente color. Así, la verdosa es potable, mientras que el tono marrón no ofrece garantías y el rojo avisa del peligro.

El laboratorio municipal realiza un total de 1.400 análisis al año con una periodicidad de tres meses.