Los vecinos que guardan sus vehículos en una docena de garajes de la calle Salamanca (en el tramo entre Pintor Colmeiro y Zaragoza) se encontraron en la mañana de ayer con una desagradable sorpresa. Las obras de humanización les impedían entrar o salir de cada uno de sus respectivos garajes, que disponen de un acceso común.
El «secuestro» se prolongará durante casi dos días, según tuvieron ocasión de conocer minutos después los afectados, cuando los operarios de la obra les advirtieron de la colocación de un folio en la pared en el que se avisaba del corte de la calle en esta zona.
Con membrete del Concello de Vigo, para más señas, de la Oficina de Supervisión de Proxectos e Inspección de Obras, se hace constar en un escrito: «Por mor das obras de mellora de beirarruas cortarase o acceso de vehículos ós garaxes os días 5/XI/08 ata as 20 horas do día 6/XI/08. Perdoen as molestias. Grazas».
El folio no solo no se ha colocado en cada uno de los garajes afectados, sino que se ha pegado en un lateral del túnel de acceso, por donde los usuarios pasan en coche y desde donde resulta totalmente ilegible, menos aún, de noche.
Esta circunstancia hizo que la mayoría de los vecinos no se dieran por enterados, lo que ocasionó numerosas protestas y amenazas de otro tipo de medidas más serias. Además de los vecinos de las viviendas de Pintor Colmeiro y Salamanca, también han resultado afectadas otras personas ajenas a estos edificios, que guardan sus vehículos en los mismos garajes, algunas de ellas trabajadoras del centro médico Povisa, situado en las inmediaciones.
Siglo XXI
Los residentes no entienden como en el siglo XXI se puede actuar de esta forma, cuando dadas las dimensiones del acceso se podía haber cortado por partes. Ponen como ejemplo el caso de que en este tiempo se registrase una urgencia y apuntan al Concello de Vigo como responsable de lo que pueda pasar.
De hecho, ayer mismo algún vecino se vio en la obligación de emprender un viaje, lo que dio lugar al consiguiente nerviosismo al no poder disponer de su vehículo y tener que recurrir a los servicios de un taxi.
Los afectados amenazan con presentar en el Concello todas las facturas de los taxis que tengan que utilizar en los dos días que permanezca cortado el acceso.