El vehículo ya está legalizado tras superar el pasado miércoles el examen de la ITV que había suspendido dos semanas atrás
31 oct 2008 . Actualizado a las 12:00 h.El multamóvil más antiguo del Concello vigués volvió ayer otra vez a las calles una vez solventados los problemas legales que lo habían confinado en el garaje municipal. Exactamente quince días ha estado fuera de servicio desde que el pasado 15 de octubre no pasó la primera revisión de la ITV en su historia.
Desde entonces la concejalía de Tráfico realizó numerosas gestiones para resolver el problema, una tarea que se complicó al haber desaparecido la empresa que a finales de 2004 adaptó el vehículo. Finalmente, el Concello logró localizar a su antiguo gerente, quien facilitó la documentación que se le reclamaba.
Con estos datos la Universidad pudo modificar la ficha técnica del vehículo, en la que se incluyó las cámaras instaladas sobre el techo. A partir de ahí se gestionó una segunda revisión de la ITV para el pasado miércoles que dio resultado positivo.
Una vez legalizado, el multamóvil municipal volvió ayer a las calles de la ciudad sin que los ciudadanos hayan sido muy conscientes de su ausencia al existir una segunda unidad. El otro multamóvil ha patrullado por todo Vigo intentando mantener la disciplina en el aparcamiento.
El suspenso de la ITV al primer multamóvil no fue comunicado oficialmente por el Concello y posiblemente no se hubiera sabido de no haberlo dado a conocer este periódico. Una vez hecho público el alcalde le restó trascendencia, aunque desde Tráfico se pusieron los medios para normalizar la situación cuanto antes. En cualquier caso, el actual concejal de Tráfico, Xulio Calviño (PSOE), responsabilizó al equipo anterior de los problemas encontrados en la ITV. Esta imputación provocó el enfado de su antecesor, el popular Antonio Coello, que le pidió que asumiera sus responsabilidades.
La baja del primer multamóvil ha librado a los conductores vigueses del pago de una cifra aproximada de un millar de multas, aunque no parece que su ausencia haya incidido en la circulación. Desde hace meses las obras de construcción de varios aparcamientos y la ejecución de diversos proyectos de humanización han provocado numerosos problemas en el tráfico que dejan escaso margen a la gestión de los multamóviles.