El Vigo Stick se derrumba por la crisis

VIGO

28 oct 2008 . Actualizado a las 12:22 h.

La cuerda se ha tensado tanto que ha acabado por romperse. El Vigo Stick se queda como el patito feo de los equipos punteros vigueses, el único que ha sido incapaz de rubricar la firma de un patrocinador que le permita recuperarse de su grave situación económica.

Pese a las continuas negociaciones mantenidas por el club para desatascar la llegada de un apoyo económico, la crisis ha taladrado más el agujero de la entidad que se ha visto obligada a tomar las primeras medidas de choque. La junta directiva acordó, tras una reunión extraordinaria, recortar un tercio el presupuesto previsto para este ejercicio. Los 300.000 euros que estipulaban sus cuentas se ven ahora adelgazados prácticamente en 100.000, lo que obligará al club a recortar los gastos, incluidos los salarios de los jugadores.

El presidente, Enrique Urdiales, se ha reunido en las últimas horas con el plantel para tratar de explicarles la complicada situación de la entidad y los pasos a seguir en un futuro próximo. La plantilla no ha cobrado ni una sola nómina desde que ha comenzado la temporada y aquellos jugadores que se mantienen desde la pasada acumulan también numerosos atrasos.

El club busca ahora una vía para obtener la liquidez que le está faltando y que le impide, entre otras cosas, pagar a sus empleados por lo que reforzará los esfuerzos para intentar cerrar un patrocinador antes de que termine el presente año. La entidad no aguarda ninguna salida de jugadores por el momento, ya que el mercado se ha cerrado con el inicio de la competición y solo podrían recalar en algunas ligas extranjeras, pero no descarta padecer bajas en diciembre cuando éste vuelva a abrirse, si no consigue resolver antes el capítulo económico.

Urdiales, técnico provisional

De momento, la crisis se ha llevado por delante al técnico Ramón Canalda que será sustituido la semana que viene por el hasta ahora director técnico Carlos Gil, actualmente fuera de España por motivos familiares. El club busca ahora en la casa un apoyo para que ejerza de segundo técnico de Gil. Mientras el nuevo preparador no se incorpora, es el propio presidente Enrique Urdiales el que ha asumido la dirección del equipo. De este modo, tras la charla con la plantilla en la que les explicó la situación la tarde de ayer, dirigió también la sesión de entrenamiento y será el encargado de sentarse en el banquillo el próximo sábado ante el Torderá.