Los celestes desconocen que las dimensiones de El Alcoraz son las mismas que las de Balaídos

La Voz

VIGO

03 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Varios jugadores célticos se han pronunciado esta semana sobre el partido de Huesca como si se fuesen a encontrar en la localidad aragonesa un terreno de juego de dimensiones más reducidas de lo habitual. Ayer mismo Juanma Peña declaró: «Hemos escuchado que el campo es pequeño, seguramente será parecido al de Éibar. Aunque dicen que hay jugadores que les gusta manejar bien el balón o sea que tendremos que estar atentos a todo», indicó el defensa.

Nada más lejos de la realidad. Las dimensiones del terreno de juego de El Alcoraz son idénticas a las del estadio municipal de Balaídos, con 105 metros de largo y 68 de ancho. Al menos eso es lo que estipula la web de la Liga de Fútbol Profesional y los de la página oficial del club oscense. Quizás la cercanía de las gradas al terreno de juego y que estas sean muy pequeñas (la capacidad es de ocho mil espectadores), pueda dar la sensación de que es un terreno más reducido.

Sea como sea, el Celta tiene que ir a competir. Peña les define como «equipo revelación, pues es un recién ascendido que lo está haciendo bien y hay que prestarle la importancia que se merece».

Siempre fue de hierba

Un lector de La Voz de Galicia, que en 1980 estuvo presente en el campo del Huesca la única vez que el Celta jugó allí, corrigió ayer a Manolo, autor del gol celeste de aquel partido y que decía que el campo era de tierra, y asegura que era de hierba de muy buena calidad, reconocido por todo el mundo.