Una anciana enferma de alzhéimer, Juana P.R, de 83 años, que se había escapado el martes por la tarde de una residencia próxima a la iglesia de Beade fue localizada ayer por la mañana por sus familiares a unos dos kilómetros del centro. La mujer fue hospitalizada en el Hospital Meixoeiro, donde ya ha sido dado de alta. Sólo tenía síntomas de hipotermia, ya que durmió al aire libre únicamente vestida con una camiseta y una falda y, al parecer, había perdido una chaqueta.
Los familiares denuncian que la residencia no les avisó de que se había escapado la anciana. «No recibimos ninguna llamada», indicó su nieto José Manuel Posada Estévez, que asegura que se enteraron de la desaparición de su abuela el martes a las seis y media de la tarde cuando su madre fue a visitarla a la residencia y le dijeron que dos horas antes se había escapado junto a otra compañera. Ésta fue localizada a las siete y cuarto de la tarde por la Guardia Civil en el cinturón de circunvalación de Vigo VG-20, pero la abuela de José seguía extraviada. Su compañera de fuga dijo que habían ido a Priegue pero la familia de Juana no se lo creyó ya que también sufre la enfermedad en estado avanzado.
La familia estuvo rastreando la zona hasta las tres de la madrugada sin obtener resultado y con una gran angustia por lo que podía haberle sucedido a la mujer.
Jugando con la hierba
En torno a las ocho y cuarto de la mañana sus familiares recorrían un paraje cerca del Parque Tecnológico cuando gritaron su nombre escucharon como ella les contestaba. Estaba tumbada junto a unas silvas junto al río donde había pasado la noche. «Estaba desorientada y jugando con la hierba», indicó su nieto.
La familia se va a hacer cargo de la mujer ya que no desean que vuelva a ingresar en el centro donde llevaba año y medio. «No hemos recibido ni una triste llamada de la residencia interesándose por nosotros», comentaba el nieto de Juana P.R..
La residencia donde ocurrieron los hechos alberga a nueve personas mayores, tres de las cuales están enfermos de alzhéimer.
Las dos mujeres que se escaparon del centro sufren una severa pérdida de memoria y de falta de orientación. La salida de la residencia fue posible porque la puerta se encontraba abierta. «Hasta las dos de la madrugada la verja estaba abierta» indicaron fuentes próximas a la familia que dijeron que van a estudiar presentar una demanda judicial contra la residencia.