Jóvenes de toda Galicia y de Asturias esperaron hasta 26 horas en las puertas del Ifevi para asistir al último concierto multitudinario del verano en Vigo
24 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Están locas por El Canto. El del Loco, se entiende. Por eso llegaron al concierto 26 horas antes de que empezara, a eso de las nueve de la noche del viernes. Con ellas llevaban unos sacos para dormir su pasión sobre el asfalto que crece junto a las taquillas del Instituto Ferial de Vigo (Ifevi). Se llaman Miriam, Diana y Sandra, y las acompañan Alberto y Adrián, dos de los pocos chicos que nutren una cola eminentemente femenina. Y eminentemente prolongada: cuando aún faltan tres horas para el concierto y Miriam y sus amigas de Ribadavia (Ourense) llevan ya 23 guardando turno, y la fila suma ya tantos metros como es capaz de recorrer Usain Bolt en 19 segundos: 200. Y esos son muchos metros de expectación. «Es que son buenísimos», dice Carla, una chica de Coia de 18 años, a media fila. «Y Dani Martín está buenísimo», remacha a su lado Elena, también de Coia. Y también de 18. Como tantas. Como las primeras de la fila, que se han citado para el concierto con una pandilla de Asturias. Lo explica Miriam sin perder la sonrisa pese a las 26 horas de cola. «Es que nos encanta El Canto del Loco. ¿No se nota?». Pues sí, se nota. ¿Y los artistas se han dejado ver? «Pues no, la verdad. Los tendremos que ver en el concierto», apunta.
Y como la apuesta es fácil, acierta: en el concierto los ven. Arrancó puntual, con una escenografía espectacular y una cuenta atrás de cinco minutos que al concluir llevó a las fans al delirio. Un grito ensordecedor saludó a Dani Martín y su banda. El Loco cantó en Vigo. Y su enloquecida parroquia cantó con él.