Angustioso rescate en cabo Silleiro

Mercedes Rodríguez

VIGO

Cuatro miembros de una familia, incluidos dos niños de 10 y 14 años, y un pescador fueron auxiliados ayer por un helicóptero tras quedarse atrapados en las rocas

19 ago 2008 . Actualizado a las 13:11 h.

El helicóptero Pesca 1 tuvo que rescatar ayer en cabo Silleiro a una familia viguesa de cuatro miembros, entre los que estaban los padres y sus dos hijos de 14 y 10 años, y a un pescador de 52, natural de Ribadavia.

Todos ellos se encontraban en una roca próxima al mar cuando les sorprendió la subida de la marea y un gran oleaje que no les permitió regresar a tierra por su propio pie. Fue necesaria la intervención del helicóptero, porque lo escarpado de la costa en este punto del municipio de Oia y las olas impidieron acceder a las víctimas de otro modo. «Un rescate sin la ayuda del helicóptero hubiera sido un suicidio», comentó un vecino mientras seguía el rescate.

Los hechos comenzaron a las cinco de la tarde. Jesús Durán fue uno de los primeros en percatarse del suceso. Cuenta que llegaba a su casa en el barrio de As Mariñas, en Mougás, y vio un barco. Así que decidió coger los prismáticos y echar un vistazo. Fue en ese momento cuando se dio cuenta de que había gente en peligro sobre las rocas. Se acercó a un bar y desde ahí llamaron a la Guardia Civil de Baiona, que fueron los primeros en llegar al lugar de los hechos. Al ver la situación, los agentes avisaron al helicóptero. La espera fue larga, pero el rescate duró apenas quince minutos. Se llevó a cabo sin inconvenientes, a pesar de la gran ola que cubrió la roca mientras se producía el salvamento y que podía haber tenido consecuencias fatales. Su altura y fuerza arrastraron incluso al profesional que se bajó del helicóptero para prestar ayuda a los afectados.

Las cinco personas fueron trasladadas al aeropuerto de Peinador, donde les esperaba una ambulancia. Según informa Salvamento Marítimo, el padre de familia sufrió un pequeño golpe en la cara al ser desplazado por una de las olas. Todos tenían también síntomas leves de hipotermia.

Además de Jesús Durán, un percebeiro que estaba por la zona solicitó ayuda a las autoridades. El despliegue fue rápido. Patrullas de la Guardia Civil, Policía local y Protección civil se acercaron a la zona del incidente. «Esta situación fue bastante más grave que la de hace dos semanas; el peligro era inmenso», comenta Miguel Smith, un percebeiro de Baiona. Entonces el helicóptero tuvo que rescatar a dos pescadores.