El corte definitivo de los leñadores del Morrazo

Blanca A.-Blázquez Márquez

VIGO

Unas 1.000 personas asistieron al a romería anual que organiza la Xunta de Montes

16 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Esperar un año a que llegue el 15 de agosto para los comuneros de Moaña tiene su recompensa. Ayer celebraron la décimo quinta edición de su tan particular Romaría do Leñador en el mirador de Outeiro do Cruceiro. Una fiesta que podría calificarse de familiar si no congregarse a casi 1.000 personas de la península del Morrazo y que, como repiten casi todos los años, se conocen como si de una gran parentela se tratara.

Este año, además de concurso de corte de troncos se incorporó una nueva modalidad de competición: carrera de caballos. A las doce de la mañana muchos eran los jinetes congregados en lo alto del Outeiro, pero solo cuatro se atrevieron a competir. Después de diez minutos al galope, seis kilómetros de recorrido monte arriba entre las distintas áreas forestales y dos retiradas, Pablo Fervenza se proclamó el ganador indiscutible y Marcos Iglesias fue segundo. El premio, un trofeo que agradece su espíritu competitivo. «Creíamos que se iba a atrever más gente a participar pero justo hoy es la Feira de Potros do Mosteiro y muchos de los que tienen caballos los llevaron allí a concurso», comenta el propio Pablo.

Después de una comida copiosa propia de cualquier romería que se precie y en la que predominaba la gente mayor, todo estaba preparado para que a las cinco comenzara el tradicional concurso de troncos. Filas y filas de coches intentando hacerse hueco entre la multitud de curiosos y aficionados que hasta allí se acercaron.

Con algunos minutos de retraso empezó la competición. Manuel Chiné, presidente de la Xunta de Montes de Moaña y animador incansable a través de la megafonía intentó alargar el comienzo para intentar que se anotaran más participantes. El resultado final fueron ocho rivales. Desde el campeonísimo de todas las ediciones por ser leñador profesional, José o «Yosi» como le conocen en los montes gallegos, hasta el más veterano de todos que lleva compitiendo durante los 15 años en los que se han celebrado la romería y que ya alcanza los 79 de edad.

Modalidades

En competición existen dos modalidades. La primera es individual y consiste en partir el tronco con la machada por la mitad, bien poniéndose encima de él, bien desde el mismo suelo. La segunda, es la competición por parejas, también conocida como la de tronzadores con sierra. Una persona a cada lado del tronco para realizar la combinación de movimientos perfecta que permita partir en dos el leño.

Diez minutos tardó Yosi en sacar una machada de su cofre de los tesoros (una caja de madera con sus iniciales que guarda los instrumentos profesionales más valioso) y romper por la mitad el tronco. Todo un espectáculo que casa a cualquiera solo de verlo. El segundo fue Pablo, el mismo que ganó por la mañana los caballos. Quince minutos más de sufrimiento que supieron a victoria.

Resultado

Esta edición fue más tranquila, ya que años anteriores hubo abandonos e incluso desvanecimientos. Lo que los espectadores echaron más en falta fue la participación femenina que, por segundo año consecutivo no se prestó a revalidarle el título a los leñadores varones.

El resultado, «un carneiro para el ganador, dous galiñas para o segundo e dous conexos para o terceiro», señala Manuel Chiné.