A Guarda rinde culto a la langosta

VIGO

La carta de la villa oferta una veintena de especialidades a miles de comensales

06 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Lo bueno, si breve, dos veces bueno. En cuestión de minutos, la delegada de Pesca, Ángeles Montero, tocó de lleno el corazón de los vecinos de A Guarda. La pregonera de la «fiesta de la langosta y la cocina marinera» derrochó emotividad entremezclando las cualidades de los guardeses con las de su principal actividad económica. «Un home sán, ama e traballa», recordó la delegada habida cuenta de que sus palabras llegaban a quienes se dejan la vida en ello, concluyendo con un «hoxe amade a festa, que é outro xeito de amar o voso traballo».

Los comensales siguieron a pie juntillas la recomendación porque a la una de la tarde, ya había centenares de personas dando buena cuenta no solo de la reina de la jornada sino de la veintena de especies que integran el séquito culinario que, hasta este noche, se puede disfrutar en A Guarda. Variedad para todos los gustos y bolsillos, con raciones a partir de un euro, precios más que competitivos y una calidad avalada por dieciocho años de tradición. En la carta, junto a las vieiras, pulpo, calamares, mejillones brochetas y, así hasta que el cuerpo aguante, tres nuevas presentaciones para esta edición: salpicón de buey, langostinos y «arroz gaviota», cuya composición solo se podrá conocer plato en mano, según sus promotores.

La organización ha dispuesto cantidades suficientes para recibir a miles de personas y, para que no se repitan las consecuencias del éxito del año pasado, cuando la afluencia terminó con todas las existencias al mediodía del domingo, se ha pertrechado a conciencia llenando las despensas.

Las previsiones apuntan a que la participación se mantenga al alza, especialmente durante la jornada de hoy. Ayer ya se apuntaban maneras. «Tenemos un tiempo perfecto, porque no hace demasiado calor, para disfrutar del saber hacer de los restauradores locales que, como siempre, saben sacar el mejor partido de los mejores productos», destacó la edil de Turismo, Montserrat Magallanes.

La cita, con la que se inaugura la temporada estival en la comarca, abre además por todo lo alto, el calendario de certámenes gastronómicos que salpicarán toda Galicia durante los próximos meses y que, en breve, volverá a convertir a la localidad en protagonista, cuando su reina, la langosta, le ceda el testigo al pez espada, el «emperador de los mares».

La cita atraer siempre a nuevos comensales pero, dado su carácter popular, es también una de las citas fijas que marcan los reencuentros familiares de verano. «Todos repetimos, porque además de poder comer de casi todo, los niños disfrutan también de los juegos y la playa, es casi un todo en uno», afirmaba ayer Mari Carmen Castro, vecina de Baiona.