La Policía Local canguesa vigilará el botellón y la venta de drogas asociada

J. Santos

VIGO

04 jun 2008 . Actualizado a las 12:08 h.

La Policía Local de Cangas controlará el botellón que se hace la madrugada de los domingos en el helipuerto, frente a las dependencias policiales, en el que participan de forma habitual varios cientos de jóvenes.

«Fue un error concentrar el botellón ahí, delante de la policía. Es algo incontrolado que no tiene sentido», dice la concejala Maise Vilas, responsable del departamento.

Los agentes locales montaron el pasado sábado un dispositivo que culminó con la detención de un joven que, presuntamente, estaba vendiendo drogas a personas participantes en el botellón. Ocho policías se brindaron a reforzar el servicio de forma altruista, sin cobrar, para dejar en evidencia el peligro que representa esta particular forma de diversión. «Para que se vexa que se move de todo», dice un agente, refiriéndose especialmente a la venta de drogas.

La edil es también partidaria de que la Policía Local participe en labores de seguridad ciudadana, lo que llevaba años sin hacer. A su juicio, lo adecuado es que lo haga en colaboración con la Guardia Civil. Para ello, se propone hablar con el subdelegado del Gobierno para evaluar la posibilidad de firmar un convenio o bien, articularla a través de la mesa de coordinación existente con el responsable del cuartel de Cangas.

La policía detuvo ayer a dos jóvenes, A.C. y J. A., por el presunto delito de falsificación de las placas de matrícula de dos ciclomotores, uno de los cuales, además, carecía de seguro. Las dos motos, una Yamaha y una Malaguti, tenían la misma placa (C3-115-BSL). Se da la circunstancia de que el primero de los detenidos citado, de 18 años, es el principal imputado en la difusión de vídeos en Internet con vejaciones a un menor y con imágenes de competiciones y conducción temeraria con ciclomotores en varias calles de Cangas. La Policía detuvo a ambos jóvenes en la calle Enseñanza, tras recibir llamadas de vecinos alertando de que varios motoristas estaban haciendo caballitos y otras maniobras cerca del colegio Compañía de María. El martes se celebrará un juicio rápido por estos hechos.