21 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
LAS surrealistas declaraciones de dos concejales del Ayuntamiento coruñés minusvalorando la talla artística de Bob Dylan fueron un cóctel de ignorancia, envidia y mala fe. Ojalá el autor de no menos de cincuenta canciones míticas viniese a menudo a tocar, aunque fuese de espaldas, «a esa ciudad del sur de Galicia».