Los santos tienen casa particular

J. Santos

VIGO

Dieciséis pasos de la Semana Santa canguesa, las ropas, andas y palios se guardan durante el año en seis viviendas y en una nave industrial por falta de sitio

13 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La mayoría de los pasos que salen en la Semana Santa de Cangas pasan el resto del año en casas particulares al no haber espacio en la iglesia ni contar las cofradías con ningún local adecuado. Son, en total, 16 imágenes las que tras las fiestas, regresan con sus cuidadores.

Normalmente, se guardan envueltos en mantas o sábanas. María Acuña, sin embargo, tiene a la Virgen de los Dolores como invitada permanente en el salón de su vivienda. María Luisa Nogueira dedica una habitación de su casa, en la calle Real, al Nazareno y a Simón Cireneo, envueltos en sábanas. Francisca Graña destina varias dependencias del bajo y el primer piso de su vivienda, que hace esquina con las calles Santa Baia y Eugenio Sequeiros, a la urna con el Cristo yacente y las imágenes de la Verónica, las dos Marías, la Magdalena, Francisquiño da ferramenta, los Carallotes (los dos sayones romanos que acompañan el paso del Nazareno), Carnacedo (el romano que marcha delante de este paso tocando una trompeta), así como andas, mantos y las ropas de los capuchones.

Nave de Castiñeiras

El paso de la Oración en el Huerto pasa el año en una nave industrial en el polígono de Castiñeiras. La Borriquilla y el Ecce Homo los guarda en su vivienda Josefa Chapela. Las hermanas Olivera se encargan del palio de la Dolorosa, el dosel y los candelabros. La familia de la que fue presidenta de la Asociación del Cristo, María del Carmen Acuña, guarda andas y las ropas del Nazareno.

En el centro parroquial de la Fonte do Galo está el Corazón de Jesús. La Mesa de los Apóstoles y material diverso se guardan en la Casa das Novenas, húmeda y con riesgo de derrumbe. En la iglesia quedan el Cristo do Consolo, el de la Pila (el Cristo que «non quixo arder»), San Juan y la Dolorosa «A Vella»

En fin, como dice Carlos Hermelo, presidente de la Cofradía de la Misericordia, «anda todo por Cangas adiante».

Las cofradías, que reclaman desde hace años un museo para que las imágenes, muchas de Ignacio Cerviño, autor del Cruceiro do Hío, puedan visitarse, aspiran a que la Iglesia acepte permutar la Casa das Novenas por un bajo amplio para guardar algunos de los pasos. Pretenden también un acuerdo para permutar la vieja casa parroquial de la calle Real, en ruinas, por una edificación en venta próxima a la iglesia.