«Para mí los dos últimos meses de competición son la vida»

La Voz

VIGO

Antonio Guayre inicia ahora su particular competición. Algo más de dos meses para intentar reencontrarse con el fútbol y contar con una base para su próxima temporada, la tercera y última en la que tiene contrato en vigor con el Celta: «Desde hace año y medio, aunque he estado jugando a ratos, no me he sentido futbolista y para mi los últimos dos meses de competición son la vida. Tengo ganas de que el equipo termine lo mejor posible y que yo pueda jugar los máximos minutos e irme al verano con la idea de venir el año que viene en plenitud. Tengo que aprovechar todos los minutos que me deen, sea en Copa sea en Liga para yo irme despejando».

En O Vao el pasado miércoles llegaron sus primeros minutos de juego en el año 2008. Actuó todo el segundo tiempo. «Fueron 45 minutos en un partido que no era muy exigente, pero para mí este tipo de partidos ahora me vienen bien porque aunque estoy entrenando con el equipo ya no es lo mismo. Aunque sea un partido contra un Tercera, para mi para ir cogiendo un poco de minutos me viene bien. Cambia de lo que es un entreno». Los minutos ante el Coruxo fueron la culminación de un proceso que se había iniciado tres semanas atrás cuando comenzó a entrenar con el resto de la plantilla.

De cara a la competición liguera todavía tiene sus reservas, aunque estaría encantado de entrar en la lista esta mañana: «Entrenando me encuentro bastante bien pero no tiene nada que ver nunca. Si el entrenador dice que vaya yo voy a ir pero no me exijo nada todavía. Si el entrenador me quiere llevar yo encantado, y sino a seguir trabajando que me hace falta».

Un desconocido

Guayre reconoce en sus comentarios que para el celtismo es poco menos que un desconocido. Apenas le han podido ver: «Mucha gente de Vigo me conoce por el nombre pero apenas me han visto y yo también tengo ganas de sentirme lo que era anteriormente de venir aquí con mis características como la rapidez que es la que me da la vida a mí. Es lo que estoy buscando en cada entreno».

No tiene duda de que la próxima temporada continuará vistiendo de celeste. Recordó que fichó convencido porque le gustaba el club y el estadio: «En mi cabeza está en seguir aquí y el sentirme futbolista. Vine al Celta porque me gustaba el equipo y el campo y a día de hoy todavía tengo envidia sana de ver jugar a otra gente y es una lástima que yo no lo haya podido disfrutar».

Con respecto a la situación del equipo, no escondió que el ascenso era el único objetivo y aunque lo ve difícil, piensa que todavía no está dicha la última palabra: «El objetivo era subir y por nombres y presupuesto teníamos que estar ahí arriba, pero no lo hemos estado nunca porque no hemos encadenado tres victorias seguidas. Si ahora fuéramos capaces de encadenarlas seguro que nos metíamos arriba hasta el final».