Javier Maté es el entrenador del Coruxo desde principios de esta temporada, a donde llegó después de veinticinco años casi consecutivos vinculados al Real Club Celta, de donde salió el pasado verano como uno de los múltiples afectados por los despidos de Carlos Mouriño en su reestructuración de la parcela deportiva del club.
Estuvo en el club celeste una década como futbolista, después fue secretario técnico varios años, entrenador del filial y en estos últimos años estuvo como director de las categorías inferiores. Solo se marchó un año fuera cuando se fue como ayudante de Fernando Castro Santos al Sevilla.
Para Maté el partido de hoy es lógicamente especial porque se enfrenta a su club de toda la vida, pero lo asume como una anécdota más: «Son las circunstancias de la vida. Somos dos equipos de la ciudad que nos ha tocado enfrentarnos en una competición determinada y lo afrontamos con la mayor naturalidad», dice.
El técnico prefiere no analizar la actualidad del Celta porque cree que se pueden malinterpretar sus intenciones si dice lo que piensa: «No quiero analizar lo que ocurre con el Celta, hay demasiadas cosas que se están perdiendo y si dices algo tratando de advertir de circunstancias parece que lo haces desde el rencor, y esa es una palabra que no entra en mi diccionario. A todos nos gustaría que ascendiera, eso es lo cierto».
Sobre el partido en sí tiene claro que la Copa Galicia no es la prioridad para el Coruxo: «Nuestro principal objetivo es la Liga y entrar entre los cuatro primeros por todos los medios». Sin embargo, asegura que su equipo va a tratar de agradar a la gente que acuda a O Vao y de ganar: «Para la gente del Coruxo es un partido que hace ilusión y lo vamos a afrontar con la ilusión del modesto que quiere ganar a uno de superior categoría», añadió Javier Maté.