Dos profesoras emplean el método de la tertulia y la taza de té para que sus alumnos aprendan el idioma anglosajón
16 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Fuera la pizarra, el aula, los ejercicios en el cuaderno, y la distante relación entre el maestro y el profesor. El aprendizaje del inglés requiere otro escenario, más ameno y en el que el alumno se sienta a gusto y con ganas de participar.
Mary Villar y Mónica López, dos profesoras nativas de la lengua más internacional, llevan varios años en Gondomar empleando un sistema de aprendizaje que se sale de lo convencional.
Son las tertulias en inglés, que desarrollan en el Keik café y que ayer estrenaron también en la librería Libraida, en el centro de la villa condal. Solo hay una regla, está prohibido hablar en español. Los alumnos-tertulianos solo pueden emplear el inglés para comunicarse entre sí desde que entran hasta que salen por la puerta. Son dos horas y media de charla, desde las once hasta la una y media del mediodía, lo que supone un esfuerzo que les ayuda a mejorar en la pronunciación y comprensión y, además, conocer gente y hacer amigos.
Un aire cosmopolita se respira en las sesiones. Mary llega con su hijo Jesús, que aporta al grupo el acento más urbano de Miami, el lugar donde nació e inició sus estudios.
Participantes
Bryan y Mike también se apuntan a las tertulias. El primero procede de New Castle y Mike es londinense, pero vivió 20 años en Irlanda, «dos enciclopedias vivientes», señala Paula, una de las alumnas. «Somos un grupo muy heterogéneo, lo que hace que las tertulias sean muy enriquecedoras para todos», afirma esta participante. «Debatimos, empezamos comentando algo y acabamos con algo completamente diferente y, sobre todo, hablamos de las cosas que nos gustan, lo que nos hace aprender mucho más», señala Eddie López, otro de los alumnos.
También acude a estos encuentros semanales Olga, ucraniana, trabajadora en una empresa de exportación, que además del ucraniano habla español, ruso, un poco de alemán y que sorprende a las profesoras con su rapidez para asimilar los conceptos en inglés.
Por si fuera poco, tampoco falta el tradicional english breakfast , a base de té, café, bollería y el codiciado browning de chocolate, ingredientes que también facilitan esa «inmersión total» en el mundo anglosajón que las organizadoras persiguen con sus tertulias en inglés.