El PP buscaba el voto de centro y, a juzgar por los resultados, solo encontró el del centro... de Vigo. Aunque esta vez incluso algunas zonas céntricas se le resistieron, como la plaza de España, la de América y el entorno de O Berbés, donde la gaviota del PP dejó de volar a sus anchas. Pese a todo, los de Mariano Rajoy siguen fuertes en calles como María Berdiales, y zonas como el barrio de Casablanca, en las que el PP se impuso con soltura. ¿Por qué? «Son sus zonas, en las que viven los ricos y trabajamos algunos pobres», especula un inmigrante que sirve cañas junto al Corte. «No, es porque aquí no nos dejamos engañar por mentiras», corrige un cliente al que el argumento ha hecho fruncir el ceño. «Con el PP siempre nos ha ido mejor por aquí», apunta a su vez la dueña de una boutique cuya puerta presiden las flores que en su día hicieron famosa en el centro a Corina Porro.