A la séptima va la vencida

S. Antón

VIGO

«Harry Potter y las reliquias de la muerte» ponen punto y final a la historia del joven mago, cuyo desenlace buscaban ayer muchos forofos en las librerías

22 feb 2008 . Actualizado a las 13:37 h.

Excitación. Es la palabra que mejor define el estado de ánimo que ayer exhibían los primeros de la fila. Con puntualidad británica, cuando las manecillas del reloj marcaron las 18.30 horas se acabó la espera. Fue levantar las telas que ocultaban los montones de libros de la última entrega de Harry Potter y producirse la magia.

Con el fin de acortar la espera, en la Casa del Libro organizaron una tertulia previa. El atractivo de ésta consistía en que tres de los tertulianos, Carla (12 años), Pablo (12 años) y David (11 años) estaban en el secreto de Las reliquias de la muerte. Con la promesa de que no desvelarían su contenido, la editorial Galaxia les hizo llegar hace un par de semanas centenares de folios fotocopiados en gallego. Y es que por primera vez llegó a las librerías al mismo tiempo que la versión en castellano.

Los afortunados harripottólogos cumplieron la promesa y, aunque fueron dando algunas pistas, no desvelaron el final hasta la hora indicada.

Reservado desde noviembre

Entre los que esperaban como un clavo desde una hora antes la puesta a la venta del libro estaba Pablo Manzanares. Pocos forofos como este joven diecisieteañero deben de tener las historias de Harry Potter y sus amigos, ya no sólo en Vigo, sino en España. Con un gesto de felicidad indescriptible, va contado a la cronista que fue en 1997 cuando llegó a sus manos la primera historia de la saga. Fue un regalo. Le enganchó desde la primera línea.

Hay una segunda fecha que tiene igual de grabada, julio del 2005. «Mi madre viaja mucho y me dijo que por qué no la acompañaba a Londres. Me quedé sin palabras cuando me vi ante la primera edición en inglés de El príncipe mestizo». Sólo esa pasión por el el personaje explica que ayer montara guardia en la Casa del Libro, pese a saber de antemano que tiene garantizado un ejemplar porque fue el primero en reservarlo allá por el mes de noviembre. Con todo, no pudo perderse el hormiguillo de hacer cola. «Quiero regalar un ejemplar a mi primo», explicó.

Sesión de magia

También la librería de El Corte Inglés organizó su particular ritual para entretener la espera de los más desesperados. El mago Pedro Volta fue el encargado de ejercer de maestro de ceremonias.

Los niños tuvieron oportunidad de disfrutar de un espectáculo de magia muy participativo, tanto que uno de los pequeños que convirtió en Harry Potter durante unos minutos.