Vuelve la gran esperanza. A este Celta falto de imaginación cuando juega en su estadio le hacía falta el descaro de Quincy. El ahora ghanés, solo holandés en el 2007, encandiló a la afición celeste con su fútbol en los últimos partidos del pasado año. No ha jugado ni un minuto de lo que se lleva disputado del 2008 a causa de su participación en la Copa África. Ahora su vuelta puede servir para que el equipo vigués reconduzca sus pasos.
Quincy marcó el tanto de la victoria en el encuentro ante el Sevilla Atlético. Antes había protagonizado un par de acciones sensacionales en las que había levantado a la grada de sus asientos. En el último partido que disputó, ante el Granada 74, volvió a ser uno de los mejores de su equipo e hizo el segundo tanto local. Participó durante 68 minutos pero fueron suficientes para dejar el triunfo encarrilado.
Sin Quincy, el Celta ha empatado sin goles ante el Salamanca y ha perdido por 1-2 ante el Castellón. Los dos partidos como local del cuadro vigués han conducido al desazón de la grada. Este equipo ha perdido al jugador más en forma para la banda que tiene. Núñez y Sales también son jugadores de banda pero no están en el momento que ha mostrado el africano en el trofeo continental celebrado en su país.
Menos de 90 minutos
A Quincy no le van los partidos enteros. En la Copa África su selección disputó seis partidos y en ninguno de ellos el céltico completó el partido entero. Normalmente es sustituido antes del final. Su alto grado de desgaste mientras está en el campo puede ser uno de los motivos que le impidan aguantar todo el encuentro.
Esto que le ha sucedido con Ghana, también ha sido habitual en las jornadas que ha participado con el Celta. Desde que llegó López Caro, Quincy solo ha jugado tres partidos completos que fueron ante Hércules, Nàstic y Sevilla Atlético. Fue sustituido a los tres minutos en Anoeta como el sacrificado por la expulsión de Pinto y participó once minutos ante el Racing y 29 frente al Numancia. Quincy no jugó ni un minuto en diez de las veinticuatro jornadas disputadas.
Con Hristo Stoichkov en el banquillo vigués, actuó el partido completo en dos ocasiones (Éibar y Poli Ejido), pero después solo participó en la primera parte ante el Las Palmas en Balaídos.