El alcalde vigués, el socialista Abel Caballero, ha roto todo contacto con la federación vecinal que preside Elena González. Teniendo en cuenta la estrecha dependencia que el movimiento ciudadano mantiene con el Concello este veto puede tener importantes consecuencias para su funcionamiento.
Ante este panorama, González mantuvo en la mañana de ayer una reunión con el teniente de alcalde, el nacionalista Santiago Domínguez, que le ha permitido romper el boicot de los socialistas y pactar una estrecha colaboración con el sector del gobierno que controla el Bloque. Según explicó la presidenta, ambos acordaron preparar un programa de actuación en las áreas de Cultura, Festas y Xuventude, todas ellas a cargo de concejales nacionalistas.
El interés mutuo en colaborar ha llegado a tal extremo que Domínguez aceptó ayer inagurar unas jornadas que la federación vecinal celebrará el próximo sábado. Inicialmente la federación invitó al socialista Santos Héctor, responsable de Participación Ciudadana en el gobierno local. Sin embargo, Héctor disculpó su asistencia en el marco de la crisis que afecta a las relaciones del movimiento vecinal con el PSOE.
La federación vecinal la integran una treintena de asociaciones, radicadas en su mayoría en los barrios más populosos y en las parroquias de la periferia viguesa. Su sede central se encuentra en un antiguo inmueble de la plaza de la Princesa que en su día le cedió el Concello con esta finalidad.