El saneamiento en Albeos ha beneficiado solo a los vecinos de un lado del vial que pasa por la zona. Los otros esperan desde hace cuatro meses con las zanjas abiertas
20 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Separados por algo más que asfalto. Si entre países las fronteras son el límite para dividir personas y modos de vida, en Crecente, una carretera es suficiente. El vial ha servido para delimitar a los que ya disfrutan de saneamiento de los que todavía siguen esperando.
Las obras comenzaron hace cuatro meses y todos los afectados pagaron su parte de la cuota. «Fueron 150 euros y teníamos muchas ganas de que llegara, porque desde que empezamos a vivir aquí nos parecía que era un servicio básico que necesitábamos», apuntan los vecinos.
Los progresivos trabajos han beneficiado a la mayoría de los reidentes, pero cinco familias se han quedado hasta el momento solo con las ganas. El impedimento que los separa de los demás es la carretera que cruza por la parroquia.
«En el Ayuntamiento nos dijeron que había que pedir permisos a la Xunta y eso se retrasaría, pero es que llevamos cuatro meses desde que nos lo prometieron y todavía nada», comenta una de las vecinas, Manuela Sánchez.
Varias llamadas después
Su desesperación la llevó a ella y a otros interesados a informarse y realizar llamadas a la Xunta, donde le dijeron que el permiso ya estaba expedido desde hacía tiempo. Pero esta no fue la solución, por entonces quedaba aún el pago de una fianza por obras en un vial que había que depositar a la Xunta.
«Hablé de nuevo con los del Concello para que me entregaran el expediente y así poder hablar con la Xunta y que lo solucionen ya, pero dijeron que me lo iban a arreglar la próxima semana», recuerda Manuela Sánchez.
Las críticas no se ciñen solo a los vecinos del lado afectado. Ayer otro residente en el barrio que ya disfruta del alcantarillado se solidarizaba con ellos y les lanzaba sus frases de ánimo.
Al igual ocurría con la oposición, que recorría la zona afectada expresando su preocupación por las zanjas abiertas. Por el momento y pese a que están así desde hace semanas, ningún vehículo ni vecino ha sufrido algún incidente. «Aunque no deja de ser peligroso para cualquier persona mayor, sobre todo por la noche, porque puede caer con mucha facilidad ya que no está señalizado ni precintado ni nada», apuntan desde el PSOE de Crecente.