Goran Maric no podía jugar con el primer equipo debido a la normativa referente a los jugadores sub-23 con ficha en el equipo filial. Para poder hacerlo tenía que cambiar su contrato y el club lo ha hecho estos días para poder contar con el máximo goleador del grupo primero de Segunda B en caso de López Caro lo considere necesario. Las lesiones de Okkas y la disponibilidad de Perera como único delantero centro con el que está contando el entrenador céltico, han apurado esta decisión. Goran Maric tenía diferentes ofertas de equipos de Segunda División, como el Éibar y el Castellón, pero el Celta no le abre ahora mismo las puertas para su salida. «El club no está interesado en que me vaya. Yo creo que para mí salir a un equipo de Segunda es lo mejor, pero de momento estoy aquí y nada cambiará, tengo que pensar en hacerlo bien con el Celta B», señaló.