Las «cocos» de Biología son de Vigo

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

Cuando, en realidad, tendrían que llamarlo trabajo y disciplina. Y actitudes y aptitudes. Un compendio de todo se da en el caso de Helena Alonso Valencia y Sonia Rodríguez Fernández, las dos estudiantes viguesas que, junto a un colega santiagués, representarán a Galicia en la Olimpiada nacional de Biología que se celebrará en Canarias el próximo abril.

Alumnas ambas de segundo de Bachillerato, y ambas también de 17 años de edad, su expediente escolar está cuajado de sobresalientes. Así, no es de extrañar que en sus respectivos institutos, el Alexandre Bóveda y el Santa Irene, las animaran a presentarse a la Olimpiada gallega, donde compitieron con otros 60 estudiantes. «Me sorprendió bastante que me hubieran elegido», afirma Sonia como si no fueran con ella las cuatro matrículas de honor que obtuvo el pasado curso en Biología, Física, Matemáticas y Química.

Que así hasta se comprende que, apenas a seis meses vista de convertirse en universitaria, aún no tenga claro en qué carrera matricularse. «Estoy dudando entre muchas», asegura. Sólo sabe que quiere seguir estudiando fuera de Vigo. Una cosa parece clara, con su currículum tendrá todas las puertas abiertas.

Elena lo tiene un poco más claro. Ya sabe que quiere estudiar Medicina. Es casi en lo único que se diferencian porque, igual que el de Sonia, su expediente está repleto de dieces. Es verdad que la agenda diaria no es un paseo militar, pero afirma que hay tiempo para todo. Para ir al Instituto, para hacer deberes, para no faltar tres tardes por semana a clase de Inglés en la Escuela de Idiomas... Y, por supuesto, para divertirse.

Eso sí, la Olimpiada nacional va a obligar a una y a otra a insistir un poco más sobre lo ya trillado. Aunque mucha más complicación que en Santiago no creo que pueda haber en Canarias. Para que se hagan una idea, esta es una de las 80 preguntas a las que tuvieron que enfrentarse: «Un aminoácido tiene el punto isoléctrico de 5,5. Si lo sometemos a un medio de Ph 7 ¿cuál será su modo de actuación?». Brillante. Digo el modo de actuación de Sonia y Helena. Enhorabuena.

Que también existe. O eso dice Javier Akerman, que acaba de escribir un libro con tan sugerente título. Dice el naturista vigués que, erróneamente, pensamos que la alimentación sólo tiene que ver con la salud física. Pero no. «La emocional está ligada estrechamente a lo que comemos».

Nadie como el propio autor para contar todo lo que podemos encontrarnos en la publicación. Lo hará mañana durante la presentación en la Casa del Libro (20 horas). Ya podemos anticipar que hay menús para mantener la mente sana y activa (muy practicados seguro en casa de Elena Alonso y Sonia Rodríguez), recetas para combatir el estrés o la ansiedad, y hasta una dieta del buen humor. Si de verdad fuera efectiva tendría que seguirla más de uno.

Javier Akerman ha cedido los derechos de autor del libro a los Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres. Esa sí que es una buena receta. Salinas, en la nómina de «supervivientes» . El que fuera capitán del Celta ha decidido cambiar completamente de registro. El fútbol es así. Hasta aquí puede aplicarse tan recurrida frase. Tan así es que hace que el gusanillo de la fama asome en el momento más inesperado. A Patxi Salinas se le plantó en jarras de repente (el gusanillo, digo) y le obligó a dar el sí a Telecinco.

Al margen de que la oferta económica haya sido suculenta, que lo sería, la irrechazable es la otra. Porque estaremos de acuerdo en que con poco más de mil euros uno puede darse el gusto de viajar a Honduras, con otros tantos contratar a un experto guía que nos conduzca por la selva, y hasta con unos pocos más garantizarnos la presencia de un cazador de lagartijas y otra bichería varia que, además, sepa pillar el punto de asado. Pero compartir cielo estrellado, picaduras de mosquito y baño en aguas infectadas de pirañas con Karmele Marchante, con la ex pornostar Lucía Lapiedra o con el ex ruiseñor Joselito no tiene precio. No.