El 90% de las interrupciones de embarazo que se hacen en la ciudad se justifican en causas psicológicas

La Voz

VIGO

Si en algo coinciden los grupos antiabortistas y los profesionales que hacen abortos es en que la ley aprobada hace 22 años no vale. Aunque los motivos son distintos. Los primeros la rechazan por cuestiones religiosas. Los profesionales, en cambio, denuncian que la ley es tan ambigua que provoca inseguridad jurídica. Esa ambigüedad toma cuerpo en el tercer supuesto en el que se permite el aborto: cuando hay riesgo de daños psicológicos para la madre. «El 99% de los casos que atendemos es por esa razón», confirman en la Clínica Castrelos. Y lo mismo dicen en el Sergas, que atiende 150 abortos al año en Vigo y los tiene desglosados al detalle: el 87% de las interrupciones responden a estos motivos psicológicos. De ahí que en apenas dos años se hayan triplicado los abortos que atiende la red pública, después de que el cambio de gobierno permitiera que Galicia se abriese a este tercer supuesto que marca la ley.