04 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Los niños van a perecer empachados. De regalos y de reyes magos. La navidad es cada año más laica, pero los que han decidido reducir las referencias religiosas no han eliminados los presentes que corresponden a las fechas católicas. Se puede ser agnóstico y promocionar el Papá Noel pero a los Reyes Magos nadie se resiste. El resultado es que los cativos no saben qué hacer con tanto juguete. Han perdido la capacidad de emocionarse. Y de sorprenderse ante un rey mago. Antes aparecían una vez al año; ahora empezamos a verlos a mediados de diciembre, en un sospechoso desfile, hasta para los más cativos.