La falta de puntería de fortuna privaron ayer al Celta B de un triunfo en el Benito Alonso. Por méritos ocasiones y juego, el filial vigués se hizo acreedor a llevarse los tres puntos, pero el que perdona lo acaba pagando y la victoria se quedó en casa. El portero local Ramón tuvo una noche soberbia.
El encuentro pudo quedar sentenciado a favor de los celestes en la primera parte. Joselu tuvo la primera ocasión clara en el minuto 7 con un potente remate que Ramón salvó con apuros. Más clara fue la que tuvo Iago en el minuto 13, que acabó con otro paradón del meta rival.
Richi también tuvo en sus botas el gol en un libre directo que tropezó en la misma piedra.
Michu tuvo de nuevo dos ocasiones antes del descanso, una de ellas muy clara al plantarse solo ante Ramón, pero el portero le adivinó sus intenciones.
Las aproximaciones locales fueron escasas. Tras fallar un disparo a puerta vacía Iago Aspas, fue el Pájara en una contra el que sacó el máximo fruto con el gol de Leandro.