La asociación Amigos de los pazos denuncia la pérdida de respeto por el patrimonio vigués tras el anuncio de obras en el Náutico y el deterioro de otros edificios
28 nov 2007 . Actualizado a las 12:04 h.El anuncio de reformas en el edificio del Náutico de Vigo ha reabierto la polémica sobre la falta de respeto al patrimonio municipal.
Para la asociación Amigos de los pazos, el caso del Náutico no es más que un exponente del desprecio que ha sufrido la arquitectura racionalista en la ciudad.
Como ejemplo de construcciones desaparecidas cita la que fue sede del Instituto Social de la Marina, obra de Jenaro de la Fuente, situada en la esquina de la calle Pontevedra con Arenal; el edificio Bar, en Hernán Cortés, de Francisco Castro, o el ubicado en el número seis de la calle Cuba, también de este último arquitecto, al que pertenecía un chalé derribado en Peniche.
El Cinema Radio, en Magallanes esquina con María Berdiales es otro de los inmuebles de este mismo estilo que pasó a la historia.
Mejor suerte ha corrido de momento el edificio Curbera, en el número 30 de García Barbón, catalogado en el registro internacional ibérico Docomomo. Pero como el reconocimiento no podía ser total, este inmueble, conocido también por el rascacielos, ha perdido parte de su identidad con las medianeras de los edificios colindantes.
El primero
Buena muestra del desinterés que despierta la arquitectura viguesa la ofrece el primer inmueble racionalista de viviendas construido en 1933 en la calle Marqués de Valladares esquina con Colón. Pese a su ubicación en el mismo centro de la ciudad, se encuentra deshabitado y sin signos de conservación.
La fábrica de Rivas, en la calle Ánimas, próxima a Beiramar, ha sufrido alteraciones y del que fue chalé de Luis Iglesias, en el camino de Pazos, apenas queda su sombra.
Si a esta larga relación de desprecios se suman los proyectos que no llegarona a salir adelante, como el aeropuerto de Jenaro de la Fuente o la biblioteca marinera de Bouzas, la lista de agravios al racionalismo sería interminable.
Reforma
En el caso del Náutico, la sociedad pretende cubrir la terraza, eliminar un añadido ilegal y trasladar la puerta del lateral a la fachada principal.
Las reformas cuentan con el visto bueno de la comisión del Plan Especial de Edificios a Conservar, algo que Amigos de los pazos considera inexplicable. Entiende que cualquier ampliación de volumen, estética o singularidad debe estimarse como un daño al patrimonio cultural de la ciudad. A su juicio, esta actuación puede suponer un precendente para otros proyectos, con lo que no se haría más que prolongar la cadena de desatinos arquitectónicos.
En total, se calcula que en la ciudad hay más de medio centenar de edificios racionalistas, un estilo funcional, sobrio ydiáfano que cuajó en Vigo entre los años 1930 y 1950.
Los principales representantes fueron Jenaro de la Fuente, Francisco Castro, Antonio Cominges, Pedro Alonso y Romualdo de Madariaga. Además del Náutico se conservan otras muestras importantes como la Casa das Artes (antiguo Banco de España).
El quiosco de prensa del Paseo Alfonso es otro de los ejemplos racionalistas, recuperado en su día por el Concello vigués.