Quieren seguir ofreciendo tapas de chorizo, empanada, costillas y oreja, que consideran típicas
21 nov 2007 . Actualizado a las 11:50 h.El decreto que prepara la Xunta para regular los furanchos «se pasa bastante», según indica el vicepresidente de la asociación de furancheiros de Cangas, Antonio Iglesias. Son dos, fundamentalmente, sus pegas: que se les prohíba preparar las tapas tradicionales (empanada, oreja, chorizo o costillas) y que no puedan vender vino embotellado.
Por lo demás, la asociación canguesa no pone especiales objeciones a la regulación prevista. Respecto a las condiciones de la bodega (tener luz y aireación natural), la asociación canguesa dice que en la actualidad, la generalidad de las bodegas cuentan con estas exigencias.
En lo que se refiere al seguro de responsabilidad civil que exigirá la Xunta, el vicepresidente del colectivo considera que no será un gasto excesivo contratar un seguro por un par de meses, el tiempo que, el menos en Cangas, se permite abrir a un furancho.
El presidente de la asociación de Moaña, José Graña, se muestra también preocupado. Lamenta que no se haya contado con los furancheiros para elaborar el decreto y espera que antes de su aprobación se introduzcan cambios en lo que respecta a las tapas que, dice, son una «competencia sana» entre los propios bodegueros para atraer clientes.
El Concello de Cangas sacó ayer el bando anual que regula los furanchos en el municipio, que apenas contempla modificaciones sobre los anteriores.
Los furanchos podrán abrir a partir del 1 de diciembre hasta junio. En ese período podrán vender vino un máximo de dos meses. El concejal Óliver Álvarez entiende que los furanchos forman parte de la idiosincrasia de la zona y que, «ben entendidos», complementan la oferta turística, además de ser un aliciente para conservar las viñas.
El edil moañés Víctor Pastoriza celebra que al fin la Xunta asuma la regulación de esta actividad. La gerente de la Federación de Comerciantes do Morrazo dice que es algo que el colectivo demanda «desde siempre», tanto la regulación como la actividad inspectora y sancionadora, dice.