Es una tarea en la que, desde hace cinco años, anda embarcada Bosques sin Fronteras, una organización que, para rematar el trabajo con garantías (más) de éxito, ha decidido pedir ayuda a todo quisqui, instituciones incluidas. Sabedores de que de gratis la colaboración igual era así, así, se les ha ocurrido hacerlo en forma de concurso, que han bautizado como Premio Árbol y Bosque del Año.
Dicen que la suya es una iniciativa pionera en el mundo, es decir, premiar árboles, tanto singulares como en su conjunto. Claro que como la lista de árboles premiados no va a saber cómo gastarse los 3.000 euros del preceptivo cheque, éste terminará en las manos de la persona o personas que contribuyan a su cuidado y conservación.
Estaremos de acuerdo en que en esa lista tendría que figurar el Olivo vigués. ¿No le parece señora concejala de Medio Ambiente? Como supongo que sí, que sepa que tiene que darse prisa, ya que el 3 de noviembre se acaba el plazo para presentar candidaturas. Es una pena que Chus Lago no pueda invitar a Bosques sin Fronteras que incluya también en el catálogo en cuestión los ocho ejemplares centenarios que una promotora urbanística se cargó hace tres años (el último un hermoso tilo plateado) para urbanizar un solar muy próximo al centro médico Povisa. Lo más sangrante es que los ocho formaban parte del catálogo municipal de árboles a proteger.
El catálogo en cuestión lo elaboraron en su día los profesores Jesús Fernández Alonso, María Rosa Mosquera y Antonio Rigueiro. Así supimos que la ciudad cuenta (contaba en el 2001) con 615 ejemplares de más de un siglo, en tanto 620 miden más de veinte metros de altura, es decir el equivalente a un edificio de al menos siete plantas.
En total habrá media docena de cheques de 3.000 euros para otras tantas categorías: árbol gigante, histórico, longevo, cuidado, amenazado y emblemático. El Olivo podría presentarse al menos a dos de dichas categorías. En la de emblemático, puede haberlos parecidos, pero no más. Tan emblemático que forma parte del escudo. Y tres cuartos de lo mismo en la de histórico.
Una comisión de expertos revisará las candidaturas. Los premios se entregarán en el Ministerio de Medio Ambiente, que colabora con la iniciativa, el 13 de noviembre.
Contaba hace unos días en esta misma sección que el alcalde redondelano había recurrido al formato epistolar para pedirles a todos sus colegas de Galicia que, aprovechando la cercanía del Día de Difuntos, apostaran por promover, también el ámbito funerario el uso del gallego. Que sepan que la petición ha surtido efecto. Han sido varios los que le han contestado a vuelta de correo para confirmar que están en ello.
Redondela, uno de los municipios pioneros en la utilización del gallego en el ámbito institucional, dará ejemplo el próximo día 1 colocando una placa en el cementerio, en la que se agradecerá la memoria cultural y lingüística «que nos legaron os que alí moran».
Ya he contado en alguna ocasión que la Asociación de Funcionarios para a Normalización Lingüística está en permanente ebullición. Lo penúltimo que han organizado, en colaboración con la Universidad de Vigo y el Concello de Catro Caldelas, son unas jornadas con el título que figura en la cabecera. Amén de sesudas conferencias sobre proyectos estatutarios de Galicia o sobre el Ministerio Fiscal en el Estado de las Autonomías, la idea es reconocer en forma de homenaje el trabajo de tres hombres de ley: Casado Nieto, Claudio Movilla y Orencio Pérez a los que, al margen de cuestiones profesionales, les une el hecho de haber nacido en Castro Caldelas. De ahí la elección de escenario.
Son muchas las personas que ya han anunciado su intención de asistir a las jornadas por el mero placer de escuchar a Cándido Conde Pumpido, Perfecto Andrés Ibáñez, Xosé Manuel Salgado, Xosé Xoán Barreiro, Carlos Varela, Victoria Carballo Calero, Antón Fernández...; otras muchas (universitarios en este caso) lo harán por los créditos. Si alguno de éstos últimos aún no se ha inscrito no sé a qué espera. Más que nada porque el día 29, que es cuando se abren las sesiones, está a la vuelta de la esquina. Se clausurarán 48 horas después.
El recuerdo a los tres juristas citados se complementará con la inauguración de un monumento con su efigie en bronce, obra del escultor José Molares.