El Concello de A Guarda planea su primer párking subterráneo

VIGO

21 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El municipio guardés arrastra desde hace años, como otros Concellos del sur pontevedrés, los problemas derivados de la falta de zonas de aparcamiento. Sus características geográficas y de planeamiento suponen un hándicap añadido en el posible diseño de alternativas que posibiliten habilitar espacios especiales. Ahora, el gobierno local, pretende dar un paso más en el intento de ordenar la circulación viaria en la villa y estudia la viabilidad del que sería el primer aparcamiento subterráneo de la comarca miñota.

El regidor local, José Manuel Domínguez Freitas, confirmaba esta semana que ya se han iniciado contactos con distintas empresas especializadas para establecer las posibilidades de un proyecto tan demandado como necesario.

«Estamos explorando o mercado e establecendo os primeiros contactos, abrindo a porta para que as empresas do sector presentes alternativas e estudar a súa viabilidade», avanzó el alcalde.

Se baraja ya un posible emplazamiento que, de momento, parece «idóneo», y que sería en la calle Manuel Ávarez, entre la Plaza de Avelino Vicente y Enrique María Sexto». Es un vial de unos trescientos metros de largo con dos bandas de aparcamiento, ubicado en las cercanías del centro urbano de la localidad.

Si el estudio de viabilidad es positivo, el gobierno local sacará a concurso público el proyecto para adjudicarlo a la empresa que mejor oferta presente y a la que se le cederían los terrenos de titularidad municipal para ejecutar el proyecto.

Calles estrechas

Y es que la problemática para habilitar zonas específicas de estacionamiento no es fácilmente solucionable. Las calles de la villa son excesivamente estrechas, en el casco antiguo no hay espacios libres y, tal como explicaba el alcalde, ni siquiera los edificios de nueva construcción se pueden dotar de garajes porque el diseño de los viales condiciona las posibles maniobras de acceso y salida de los mismos.

El volúmen de tráfico en los principales viales del centro urbano es elevado durante todo el año, pero la situación se complica aún más durante la época estival, especialmente en agosto, cuando el municipio guardés triplica su población y recibe a miles de visitantes que colapsan también los accesos a los arenales.