Tras dos partidos sin encajar, el Celta volvió a recibir goles infantiles propiciados por una zaga que se muestra muy vulnerable ante cualquier rival y carente de agresividad
01 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Los regalos defensivos volvieron a ser la clave de la tercera derrota del Celta esta temporada. Este equipo comete errores impropios de un candidato al ascenso a Primera. Sucedió antes frente al Córdoba, Castellón y Éibar y ayer se repitió en un grado ya extremo ante el Elche. Los ilicitanos no habían marcado dos goles en toda la temporada. Ante los celestes hicieron dos tantos que se los fabricó el rival, pero también tuvieron un tiro al poste por otro error de la zaga y un paradón de Pinto que evito otro posible gol de los locales. Otra vez un equipo muy inferior pasó por encima del presupuesto más alto de Segunda.
Fragilidad mental
El buen inicio de partido vigués duró lo que tarda una pompa de jabón en deshacerse. El Elche marca su primer tanto tras un saque de portería en el que los errores de Rubén y Peña son imperdonables. Primero el santiagués se ve arrastrado por Noel Williams al que ayer pudo convertir en internacional por Inglaterra. Luego Peña, en su enésimo fallo de esta temporada, no se muestra contundente en el despeje. Era el minuto trece. Stoichkov dijo a la conclusión del encuentro que tras encajar el primer gol se había terminado el partido. Es difícil entender que un equipo al que le quedan 77 minutos por delante no tenga capacidad para remontar un marcador adverso. No ha sido capaz de remontar ningún marcador adverso esta temporada.
Muy blanditos
El Celta hizo 7 faltas en todo el partido por 26 del Elche. Lo curioso es que algunas de las que hicieron los celestes supusieron un par de oportunidades de gol para el contrario. Vitolo y Peña no hicieron ninguna falta en todo el partido. Sólo entre sus dos medios centro, el Elche cometió once faltas. La falta de agresividad se notó en muchas jugadas de ataque del contrario.
Mala salida del balón
Además de esta mala defensa, sale un mal ataque. La salida del balón que tiene el equipo vigués es muy deficiente. No hay un pase de Rubén o Peña que se convierta en jugada de peligro. Las únicas asistencias las puso Jorge Larena que cortó su racha de dos partidos completos, con dos victorias, con la vuelta de Canobbio. Fue sustituido a los 63 minutos después de comenzar el partido en la banda izquierda y pasar luego al doble pivote.
Roberto Lago, ¿comodín?
El vigués volvió a la titularidad para acabar siendo chico para todo. Empezó inexplicablemente de medio centro, luego jugó en la banda izquierda -donde los fichajes Quincy y Adrián no tienen ahora cabida- y terminó antes de ser sustituido cayendo por la derecha. La sinrazón de sus movimientos fue la línea dominante en las directrices del partido.
Agus no es lateral
Aunque se pueda amoldar, el jugador procedente de la cantera del Real Madrid no actúa en su demarcación propia. No jugaba como lateral desde su etapa como juvenil. Ayer terminó con toda la banda izquierda para él, ya que Canobbio no pisaba ese terreno. Un central se quedó con el carril izquierdo al completo mientras dos zurdos propios de banda, Zanev y Adrián, estaban en el banquillo. Sus problemas no fueron mayores porque al Elche le fallaron las fuerzas, pero habría que ver lo que sucedía ante un contrario de mayor potencial como pueden ser el Málaga o el Sporting de Gijón.