Sobre una rueda y a toda caña

VIGO

Un menor de edad, de 17 años, recorrió varias calles haciendo un «caballito» con su ciclomotor y, cuando la policía le dio el alto, huyó por una acera esquivando peatones

04 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La juventud es una enfermedad que se cura con los años, dijo George Bernard Shaw mucho antes de que se popularizaran los ciclomotores. Claro que mientras se cura este pasajero malestar, ocurren cosas que llenan de disgusto a padres y familiares. Un ejemplo de esta falta de reflexión que exhiben algunos jóvenes en estos días tuvo lugar el pasado viernes, cuando la ciudad se preparaba para recibir la Vuelta Ciclista a España.

La historia se sitúa a las ocho de la tarde en la calle Pizarro. Una dotación de motoristas de la policía local realizaba labores de señalización, cuando por delante de sus barbas pasó un chaval de 17 años conduciendo un ciclomotor.

La cosa no tendría mayor importancia si no fuera porque el chaval conducía con ambos pies encima del asiento, y la moto iba sobre la rueda trasera, es decir, iba haciendo un «caballito» circense ¡con ambos pies sobre el asiento!

La policía, aunque sorprendida, no se paró a aplaudir al aspirante a equilibrista sino que le dio el alto. El émulo de Jorge Lorenzo, como quien oye llover. A lo suyo, en dirección a la Travesía de Vigo.

Los motoristas de la policía salieron tras el primer clasificado del gran premio ficticio, que no tuvo mejor ocurrencia que comenzar a zigzaguear entre los vehículos que le iban saliendo al paso. La carrera ya se había adentrado por la Travesía de Vigo, aunque ahora el adolescente ya había puesto ambas ruedas sobre el asfalto para huir de la policía.

Golpeó a un motorista

Al llegar a la altura del número 76 de la Travesía de Vigo, la carrera se interrumpió sobre el asfalto debido a la presencia de un autobús, que obstaculizaba la libre circulación. El ciclomotorista trató de esquivar a los vehículos que se encontraban detenidos, causando rayazos a tres de ellos.

Desde este momento, el menor de edad ya no razonaba. Ante la falta de escapatoria por la carretera, decide golpear a otro motociclista que le cierra el paso y se cuela hacia la acera. Sí, ese sagrado lugar por donde se desplazan los peatones sin tener que cuidarse de los vehículos de motor. Como si acabara de ver una película de acción norteamericana, el irresponsable conductor tiró por la acera, siempre a gran velocidad.

La huida se convirtió, durante aproximadamente 150 metros, en una carrera de obstáculo, pero con el agravante de que los obstáculos tenían dos piernas y una cabeza asentada sobre los hombros. No hubo que lamentar heridos en este tramo del camino, pero el susto aún le dura a más de uno.

Finalmente, la pareja de motoristas pudo interceptar al chaval a la altura del número 156 de la Travesía de Vigo, cuando el ciclomotor trataba de buscar una escapatoria volviendo a la carretera.

Cuando la policía identificó al alocado conductor, se llevó la sorpresa de saber que era un menor de edad. El ciclomotor, como no tiene edad jurídica, fue trasladado al depósito municipal de vehículos.

El menor fue trasladado a la comisaría de la policía local e identificado como presunto autor de un delito contra la seguridad del tráfico. El peor trago le tocó a la madre del adolescente cuando tuvo que acudir a la comisaría a responsabilizarse del menor.