Al margen del pelotón

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

31 ago 2007 . Actualizado a las 11:20 h.

Por lo menos hasta el día 24 de septiembre, que es el día después. De la Vuelta, digo. Porque dónde creerán que se plantaron ayer los organizadores de las jornadas gastronómicas Vigomar con sendas cajas de marisco. Pues en el hotel de concentración del primer equipo gallego que participará en una Vuelta a España, el Karpin Galicia.

Quede claro que los organizadores en cuestión, entre ellos Eugenio Piñeiro y Argentino Pérez, no pretendían chinchar a los corredores, ni mucho menos, sino promocionar sus jornadas, que se celebrarán del 7 al 9 próximos en O Berbés.

Por eso, en cuanto se hicieron la foto con los camarones, las nécoras, las cigalas y demás material de chuparse los dedos, abandonaron el salón camino del restaurante, donde a Ezequiel Mosquera, David García, Serafín Martínez, Eduard Vorganov, Gustavo Veloso, David Herrero, Gustavo Domínguez, Carlos Castaño y Santos González les esperaba una minúscula porción de pollo nadando en ensalada.

Es lo que tiene la alta competición. Todo sea por tener la máquina corporal a punto, y por evitar que Álvaro Pino, que les vigilaba de cerca, igual que Rodrigo Costas, les sacaran tarjeta amarilla. Aunque en esto del ciclismo el amarillo es un color muy apetecible.

El que no se cortó un pelo, igual que el resto de los que allí estábamos, fue Santiago Domínguez. El concejal está dispuesto a festejar cuantas veces haga falta que, por fin, Galicia cuenta con un equipo profesional, logro en el que él algo tuvo que ver. Poca gente lo sabe, pero fue precisamente ante una bien surtida mesa, para más señas en el Soriano, donde hace un año Valery Karpin y Santiago Domínguez se dieron el apretón de manos definitivo que selló el acuerdo para formar el equipo. Esta vuelta va a ser su prueba de fuego. «Por trabajo y ganas no va a quedar». Palabra de Álvaro Pino.

Y con la satisfacción del deber cumplido. Acaban de llegar de México, donde participaron en el Encuentro Internacional de Alfombras de Flores. Cuentan que su trabajo más relevante fue la confección de un tapiz con motivo de la celebración de la Virgen de la Caridad, en el que los nueve miembros de la delegación invirtieron un total de quince horas de duro trabajo. La noche que nadie duerme llaman allí al día en que se confeccionan las alfombras.

El motivo elegido fue una custodia que, recuerdan, «es el símbolo representativo de nuestro Corpus». Puestos a recordar, también recuerdan que el Concello no ha puesto ni uno sólo de los 30.000 euros que costó el viaje que, casi en su totalidad, salió del bolsillo de los propios alfombristas. Como lo cortés no quita lo valiente confían en que esta participación juegue a favor de una próxima declaración de Interés Turístico Internacional, solicitada por el Concello para el Corpus.

Por lo menos en el de Javier González Méndez, que hoy dará a conocer en vivo y en directo a los tudenses su faceta de cantante que, a ratos, compagina con la de periodista. El concierto, que se inicia a las 22 horas, en la Corredera, forma parte de la programación cultural del Concello, uno de los más activos en ese capítulo. El cultural, digo.

Explica Javier que con Sin novedad en el frente han querido enviar un mensaje a la sociedad de que estamos llenos de batallas diarias, y que hay que aceptar tanto las victorias como las derrotas. Queda claro que el amigo González Méndez ha leído a Rudyard Kipling. Una cosa está clara, el periodista-cantante cuenta historias que conoce de primera mano. O no.

El Consello de la Xunta aprobó ayer la renovación de Emilio Atrio Abad como presidente del Consello Social de la Universidad de Vigo, puesto que ocupa desde hace cuatro años. Uno de los hitos de su currículo es que fue miembro fundador del Consello Xeral da Avogacía Galega.