Vigo lidera las intervenciones de corazón de la comunidad autónoma con un total de 1.300 angioplastias y 600 cirugías cardíacas anuales.
El alto número de patologías del corazón viene asociado a un estilo de vida sedentario, a una alimentación poco saludable, con mucha presencia de grasas y hábitos como el tabaquismo. Ese estilo de vida poco saludable provoca ateroesclerosis, es decir obstrucción de las arterias por placas de grasa y colesterol.
Si la obstrucción no es tan grave, se puede practicar una angioplastia para abrir la arteria. La angioplastia tradicional consiste en el uso de una sonda con globo cerca del extremo).
Antes de iniciar el procedimiento de angioplastia con globo, se le administra al paciente algún analgésico y, ocasionalmente, también se suministran medicamentos anticoagulantes para prevenir la formación de coágulos. El catéter se lleva hasta cerca de la obstrucción y se infla el globo en el extremo, lo cual abre el vaso bloqueado y restaura el flujo sanguíneo apropiado hacia el corazón. Los pacientes operados de enfermedades cardiovasculares requieren un seguimiento y rehabilitación. Recientemente ha abierto en García Barbón una clínica específica para este tipo de pacientes.