MADRE SUPERIOR DE UNA RESIDENCIA
21 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.or Nieves es la madre superior del asilo Hermanitas de los Ancianos Desamparados que se encuentra en Camiño Sobreira (Alcabre). Allí, muchos encuentran el rumbo perdido de una vejez que hoy es infravalorada, objeto muchas veces de la indiferencia de la sociedad. - ¿A cuántas personas atienden? -Son 150 personas, pero hay una gran lista de espera. Cada día aumentan las peticiones de ancianos desamparados o personas con alguna discapacidad que se sienten excluidas por una sociedad que avanza pero que descuida su sensibilidad. - ¿Qué actividades hay en el centro? -Desde gimnasia y manualidades hasta excursiones o simples paseos, según las condiciones físicas, sensoriales y psicológicas de cada persona. Echamos muy en falta un bus urbano que pase por nuestra calle. Eso facilitaría las actividades. - ¿Cuál es su principal motivación? -Servir a Cristo en la persona del anciano, del pobre, del desamparado, como lo hicieron, hace ya más de cien años, nuestros fundadores Teresa de Jesús Jornet y Saturnino López Novoa. - ¿Alguna anécdota curiosa? -Sí, muchas. Hay, por ejemplo, dos chicas con síndrome de Down que compiten entre ellas por ver quién desempeña mejor las labores de ser mi secretaria. Son gente encantadora. Intentamos que se respire un ambiente de cariño permanente. - Pero también habrá discplina... -Hay unas normas sobre los horarios de comidas y para las salidas del centro. Los residentes colaboran con sus pensiones.