De míster a ingeniero en Seúl

VIGO

XULIO VILLARINO

Las pasarelas no lograron engatusarle y puso rumbo a Corea para trabajar duro

13 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

El título de Míster Galicia en 1998 dio la oportunidad de conocer los atributos físicos de este vigués más allá del Padornelo. Hasta entonces, Alejandro Espada Castro era un discreto estudiante de Ingeniería Industrial en el campus de Lágoa-Marcosende, que ya despuntaba inteligencia y simpatía. De casta le venía al galgo. Su padre, Luis Espada, fue el primer rector de la Universidad de Vigo y primer Valedor do Cidadán (cargo que ocupa en la actualidad) y su madre, una reconocida médica. Con esos antecedentes era de esperar que, al que fue el gallego más guapo hace casi una década, el título no se le subiera a la cabeza. Muy al contrario, sólo significó un hecho circunstancial en su vida. Desde entonces, no sólo concluyó la carrera y realizó el proyecto final en Montpellier, sino que en la actualidad ejerce su profesión en Seúl. La idea es permaner dos años en la capital coreana, donde trabaja en la puesta en marcha de un proyecto de Faurecia, empresa francesa del sector de la automoción. Pese a dominar el francés y el inglés, Alejandro aprende coreano a marchas forzadas con la intención de integrarse en la sociedad y de aprovechar para conocer a fondo a sus gentes, al mismo tiempo que desarrolla su etapa más prometedora y creativa.