El tema del día | Sacrificios por darse un chapuzón Miles de vigueses usan el transporte público para dirigirse a los arenales
05 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El sol lució por fin sobre Vigo y a la playa corrieron todos aquellos que querían aprovechar la jornada tras el mal tiempo del comienzo de verano. Las paradas de autobús estaban ayer abarrotadas y los viajeros iban en hora punta como en latas de sardinas. Refrescarse requiere sacrificio, sobre todo si uno no quiere volverse loco intentando encontrar una plaza de aparcamiento, ya que estacionar en los arenales de Samil y el Vao se ha vuelto incluso más difícil que encontrar espacio en las calles más céntricas de la ciudad. Vitrasa es consciente de la gran afluencia y ha incrementado la flota, pero en hora punta la situación sigue siendo insostenible para muchos. A partir de las 15:30 horas, paradas como las de Policarpo Sanz, Plaza España y Plaza América se llenan de bañistas que esperan desesperadamente un autobús. Se trata de «una cuestión complicada», como reconoce la empresa, que en los últimos años ha intentado dar solución con vehículos de refuerzo y servicios especiales. Estos autobuses parten de puntos comunes como son Policarpo Sanz, el Calvario, Plaza América y Plaza España. La frecuencia depende de la demanda, controlada por una serie de inspectores repartidos estratégicamente por las principales paradas de la ciudad.