Crónica | Sentencia por estafar a comercios La Quinta Sala de la Audiencia condenó a más de tres años de cárcel a un lalinense que se hacía pasar por empresario para comprar electrodomésticos sin pagarlos y luego revenderlos
02 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El lalinense J.P.M., aceptó por conformidad su autoría en una cadena de timos del nazareno perpetrados en tiendas de Vigo entre el 2002 y 2005. La Quinta Sección de la Audiencia le condenó ayer a cumplir un castigo de un año de cárcel y 10 meses por un delito de estafa continuada y, además, un año y seis meses por una estafa agravada porque se valió de un cheque falsificado para cometerla. En total, suman más de tres años de cárcel. La policía nacional había detenido en julio del 2005 en el barrio de Candeán al lalinense J.P.M., de 38 años, acusado de seis presuntos delitos de estafa por valor de 6.867 euros, aunque luego, la fiscalía elevó el valor de lo defraudado hasta un máximo de 15.000 euros. Los agentes iniciaron la investigación a raíz presentada el 25 de octubre del 2003, aunque luego el fiscal encontró más casos en los años 2002, 2004 y 2005. Todo empezó porque el propietario de un establecimiento se sintió estafado por un individuo que se hacía pasar por representante de una empresa de Vigo y que había adquirido varios electrodomésticos por valor de 1.300 euros. Para ello dio un número de cuenta bancaria a la que el comerciante debía pasar el cobro. Pero la factura fue devuelta por falta de fondos. Los agentes tiraron el hilo y descubrieron que el sospechoso había realizado otras compras por valor de 2.359 , 500, 1.258, 1.450 y 1.900 euros. De éstas, que sumaban 8.767 euros, sólo pagó una de 1.900. El acusado adquiría material fotográfico, ordenadores y electrodomésticos, comprados en tiendas de la ciudad. Según relata la fiscal, el mismo día que el sospechoso compraba los electrodomésticos (que dejaba a adeudar), se dirigía a un establecimiento de segunda mano para revenderlos y ganar un dinero. Este aseguraba que los electrodomésticos eran de su propiedad y los encargados de las tiendas actuaban de buena fe y le daban salida a la mercancía sin tener conocimiento del engaño. La policía registró el domicilio del acusado y le encontraron más efectos almacenados y sin revender. El imputado llegó ayer al juicio escoltado por la policía desde la prisión de A Lama, donde cumple prisión por otro delito distinto del que se juzgó ayer. El acusado acumulaba antecedentes anteriores por estafa, falsificación de documentos y apropiación indebida.