Pereiro promociona Vigo

S. Antón VIGO

VIGO

FOTOS: ÓSCAR VÁZQUEZ

Reportaje | Grabación en el Casco Vello Las atalayas de A Guía y O Castro, la playa de O Vao, la plaza de la Constitución y la ría son los escenarios elegidos para el anuncio de arranque de la Vuelta a España

21 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«Desde pequeño, desde muy pequeño, quise ser ciclista; quise ser como ellos». Es la frase con la que Óscar Pereiro arrancó ayer en la plaza de la Constitución el rodaje del anuncio que promocionará Vigo como punto de partida de la Vuelta a España. Otros escenarios que recogerá también la grabación son las atalayas de A Guía y O Castro, la playa de O Vao y, por supuesto, la ría. Pereiro aseguró que es un trabajo que realiza con gusto, primero porque lo siente y sobre todo, porque no todos los años el pistoletazo de salida de la Vuelta se da en Galicia. Afirma que siempre está dispuesto a trabajar por el ciclismo y a disfrutar con él, pese a que muchos sigan empeñados en hundirlo. Respecto a la definitiva inclusión del Karpin en la ronda española, no sólo lo calificó de buena noticia, sino que fue un poco más allá: «No sé a quién habría que matar si la Vuelta sale de Vigo y el Karpin no estuviera». También fue muy claro a la hora de valorar su participación. «Si estoy ahí es para ser competitivo; desde luego, no voy a cometer el error del año pasado». Sin noticias Aunque la cita de ayer era más promocional que deportiva, fue inevitable recordar que sigue sin tener noticias del Tour, un asunto que, en el mejor de los casos, le provoca sarcasmo cuando no enfado. Pese a todos los nubarrones que se ciernen sobre la prueba gala, tiene el firme propósito de volver a inscribirse en ella. Con ese fin entrena entre cinco y seis horas cada día. Sitúa su particular Tourmalet en la sierra de la Groba que, según dice, se conoce como la palma de la mano. Anticipa que si, finalmente, se confirma su presencia en el Tour, llegará a París en puestos de cabeza. «No me veo favorito, pero sí estaré delante». Lo que no le preocupa es el número que pueda llevar a la espalda. Me da lo mismo el uno que el once o el 31, lo que sí me gustaría es salir vestido de amarillo», aseguró. Pereiro tiene previsto partir mañana hacia Holanda, donde participará el domingo en una carrera. Hasta el próximo siete de julio todo lo que quiere hacer es entrenar duro por las mañanas y dedicarse a su familia por las tardes, desconectar y pensar lo menos posible en el Tour «porque pensar mucho lo único que puede hacer es que te bloquees».