La Mirilla
11 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Los primeros son los protagonistas del penúltimo libro de Gerardo González Martín, 1887-1981. Titanes del viguismo en una ciudad discriminada, que acaba de ver la luz por obra y gracia del Instituto de Estudios Vigueses. Según explicó ayer el propio Gerardo a propósito de la presentación en sociedad de la publicación, las dos fechas que figuran en el título no se eligieron caprichosamente, sino que se corresponden con dos hitos importantes para la ciudad: La creación de la Junta de Obras del Puerto y la entrada en servicio del puente de Rande, que coincidió en el tiempo con el aterrizaje y despegue del los primeros reactores en Peinador. Precisamente para la portada eligió sendas fotografías del antes y del después de Rande. La primera la firma Pacheco, en tanto la segunda es obra de Óscar Vázquez, compañero de una servidora en la Redacción de esta santa casa y, dicho sea de paso, casi de la misma edad que el propio puente. En cuanto a la nómina de titanes, es cosecha del autor, que los ha seleccionado, según explicó, por su condición de «auténticos viguistas ejercientes». Son ellos, por orden de aparición, Jaime Solá, novelista, creador de la revista Vida Gallega y bestia negra de los nacionalistas; José Curbera Fernández, el conservero que fue también el ciclista más rápido de España; Enrique Lorenzo, pionero de la industrialización; Gerardo Campos, el hombre que soñó el puente de Rande; Mauro Alonso, el alcalde que consiguió el primer Instituto de Enseñanza Media; Bernardo Bernárdez, presidente del Mercantil, el más severo crítico de los vigueses de su tiempo; José Espinosa, el farmacéutico que escribió la historia de Vigo, y Maximiliano Vidales, artista polifacético que modeló la sensibilidad de muchos vigueses. Curiosamente, siete de ellos fueron concejales, de los que uno ocupó el sillón de alcalde y otro el de presidente de la Diputación. Que no sé yo si los corporativos de hoy terminarán un día convertidos en titanes viguistas. El tiempo lo dirá. Y es que el escenario es bien parecido al que narra González Martín en el primer párrafo de su libro: «Estos en los que nos vamos a adentrar son años entre el sí y el no, en los que Vigo progresó gracias al entusiasmo de un puñado de vigueses, pero al propio tiempo la ciudad era víctima de una discriminación que nos ha acompañado siempre como una sombra». Lo dicho, distintos protagonistas, pero el mismo escenario. Los socios de Lareira, la asociación que aglutina a los restaurantes gallegos de ambos lados del Padornelo, celebran hoy y mañana su cita anual en Valencia. Presidida por José Carlos Lemos (Las Bridas), partió ayer la expedición rumbo a la ciudad de moda por aquello de la Amerca's Cup. Y es que en tierras del Turia también hay Lareiros. En concreto Alfredo Alonso, (Rías Gallegas), y Eladio Rodríguez (Eladio). Los anfitriones ha preparado un intenso programa de actividades para los tres días que dura el encuentro. Desde las obligadas reuniones con responsables del sector, hasta las visitas al puerto donde se desarrollan las regatas, amén de a la ciudad de las Artes y las Ciencias. Aunque no sea más que por deformación profesional, tampoco se perderán el mercando central y tienen previsto disfrutar del que, dicen, es el mejor arroz valenciano en el Levante de Benisanó. Lareira reúne a 36 restaurantes de toda España, en los que el único mandamiento de obligado cumplimiento es difundir y promover las excelencias de la cocina gallega. Ya conté hace unos días que es el lema que ha elegido el Oceanográfico de Vigo para celebrar sus primeros 90 años de vida. El centro que dirige Alberto González Garcés se ha propuesto que los vigueses conozcamos mejor la labor investigadora que se realiza intramuros. Que no es poca. Por eso, al margen de las habituales jornadas de puertas abiertas, han ideado una serie de actividades con los estudiantes como protagonistas. Han pensado, con buen criterio, que nada como empezar desde la base. Así, acabamos de saber que los mejores dibujos del concurso en el que han participado alumnos de ESO de toda la ciudad, son los que firman Andrea Alonso Rodríguez, del colegio El Castro; André García Iglesias, del IES Carlos Casares, y Ana María Míguez Torres, de las Carmelitas. Los tres recibirán un premio bien inusual en concursos escolares. Tendrán la oportunidad de participar, junto a dos compañeros y un profesor de cada centro, en una jornada de investigación a bordo del buque oceanográfico José María Navaz. Podrán tomar parte en los trabajos habituales de muestreo de plancton, peces y agua marina. Conocerán así de primera mano cómo desde el Oceanográfico se vigila la salud de la ría y de las especies marinas que en ella habitan. Ciertamente, un premio diferente.