«No hemos estado atendidos debidamente ni ahora ni antes, en Coia no existe nada, sólo Alcampo, no hay ni un auditorio, ni cines, ni teatro, nada de nada, sólo casas». Son palabras del presidente de la asociación de vecinos Camiño Vello, Ventura Pérez Vila, un asociado de toda la vida, que conoce bien las necesidades y el sentir de la población. El dirigente explica que Coia se construyó como barrio dormitorio y que sigue tal cual sin servicios complementarios. Los jóvenes, dice, necesitan desplazarse para cualquier cosa y sólo disponen de la biblioteca del centro social, que cierra a las ocho de la tarde y no abre los fines de semana. Únicamente cuentan con los locales y servicios que ofrecen las asociaciones, que son mínimos y nada del otro mundo, al tener que ajustarse a sus posibilidades, según reconoce él mismo.