Entrevista | Abraham Boba Es vigués pero vive en Barcelona desde hace tiempo. El miércoles presentará su primer disco en un concierto que compartirá con Micah P Hinson en la Universidade
07 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?braham Boba es el alter ego del vigués David Cobas Pereiro, un músico poco convencional, capaz de emocionar con cada una de las canciones que componen su disco de debut en solitario. -¿Por qué este seudónimo? -Me parecía un nombre ambiguo en muchos sentidos. Tiene un punto clásico y un punto moderno, tiene un lado masculino y otro femenino. Fueron muchos los motivos que me hicieron quedarme con este seudónimo. -Belmonde, su anterior proyecto, era instrumental, pero ahora la letra es vital, ¿qué motivó este cambio? -Fue un proceso natural porque siempre escribí canciones, pero llegó un momento en el que me apetecía realizar mi propio proyecto. -El hecho de no emplear guitarras, ¿es una declaración de principios? -No, no es habitual en el lenguaje del pop, pero hay infinidad de discos grabados sin guitarras y no quiere decir que en un futuro no las pueda utilizar. Mi instrumento principal es el piano y es como he compuesto estas canciones. Al incluir base rítmica vi que no las necesitaba. Quería darle un ambiente más íntimo con mayor presencia de voz y textos. -¿Tiene formación clásica? -No, empecé de forma autodidacta, pero luego sí que estudié música. -El «Turista feliz» suena a Satie. -A mí me gusta mucho Satie, y sí que puede ser. -¿A su música le podemos llamar pop contemporáneo? -Creo que son canciones. Me gusta el término canción. Puede haber cosas que recuerden a otras, pero en el fondo son canciones. -Canciones mordaces, de francotirador. -Bueno, va por canciones, pero no deja de ser una forma de ver la vida. Lo importante es ser honesto con uno mismo y con el momento en el que se está, y en el momento en el que yo hice esas canciones, yo me sentía así. -¿Cómo será su concierto? -Se centrará en el disco, y la instrumentación se compone de mi piano, llevo un contrabajista, un batería y un chico que toca la viola. -El punto de melancolía que tiene el disco, ¿fue algo buscado? -No, va en la personalidad del músico. Yo no fuerzo ningún estilo ni ningún sentimiento. -Sabe que «Las masas» (otra canción) le condenarán al underground. -Mucho me temo que sí, pero tampoco se está tan mal ahí.