La hermana Cándida tuvo la culpa

La Voz

VIGO

FOTOS: XOÁN CARLOS GIL

Así de gráfica suele ser la respuesta de Chus Lago sobre si las cumbres son machistas. El lunes volvió a repetirla (la respuesta, digo). Fue durante la secreta conferencia-coloquio que ofreció en la Casa da Cultura. Digo lo de secreta porque el Concello, que era el que organizaba el acto, ¿olvidó? publicitarlo. Tal vez en la plaza do Rei no tenían claro si la protagonista de la charla iba a ser la alpinista o la candidata. Olvidos al margen Chus, que ofreció una lección magistral de montañismo, no ocultó su sorpresa (muy grata) cuando descubrió entre el público a la hermana Cándida. Esta carmelita, hoy retirada de las labores docentes, fue la que le inoculó hace 31 años la droga de la montaña, de la que terminó por hacerse adicta. Chus recordaba a la hermana Cándida como excelente profesora de Música pero, sobre todo, como una mujer imaginativa y con unas ideas muy avanzadas para aquellos años 70. Se empeñó en crear una sección montañismo en el colegio y lo logró. Fue también la que hizo la vista gorda cuando la ahora famosa alpinista se anotó en el club sin tener los 12 años que exigía el reglamento para ello. «Era estupenda y su tienda era una de las pocas que estaba siempre abierta», dijo. Ya metida en harina y ayudada por un explícito vídeo, Chus contó cómo es la vida en la montaña en la que, metaforicamnete, «he pasado muchas horas haciendo y desaciendo nudos». Allí estaba en la cima del Everest, del Comunismo, del Vinson... rodeada de nieve y en mitad de la nada. Llegada la hora del coloquio, algunos no se resistieron a aprovechar el cauce del Pisuerga y preguntar por su entrada en política. Confesó que la más feliz con esa decisión es su madre «porque sabe que eso significa que voy a estar aquí». Claro que para eso tendrá que esperar unos meses, porque no hay nada ni nadie (incluido Abel Caballero) que haga renunciar a Chus a su sueño de pisar el Polo Sur. Sostiene, «lo único peligroso de los sueños es no tenerlos». Cierto. Y damas llegado el caso en futuras ediciones. Pero ayer la cosa iba de caballeros. La Fundación Mondariz Balneario estrenaba los premios Juego limpio, creados como suelen crearse estas cosas, por la suma de carambolas. El sumando principal en esta ocasión fue el gesto de Guillermo Barreras, presidente del Aero Club de devolver al Club de Golf de Mondariz un trofeo que, en conciencia, le pertenecía. En la Fundación pensaron que el gesto en cuestión merecía un reconocimiento. Y así nació este premio. Guillermo Barreas devolvió el trofeo y, a cambio, recibió una placa que acredita al club que preside como el primero de una lista que tendrá continuidad en años venideros. Estaba previsto que Javier Solano entregara la placa, pero no pudo ser. A esa hora estaba en el tanatorio, acompañando a la familia de Nicolás Alberte, el último propietario del Gran Hotel hasta que el fuego lo redujo a cenizas, fallecido el pasado lunes. El acto de entrega del premio contó con la presencia de escolares de distintos colegios de Mondariz, Ponteareas y Vigo, así como los alcaldes de los dos primeros, José Antono Lorenzo y Salvador González Solla, y la concejala de Deportes viguesa, Lucía Molares. Tampoco faltó alguna cara de otro deporte, caso de Gudelj, en el que buena falta hace el juego limpio. El ex futbolista, que siempre apostó por él, es noticia por partida doble, ya que la peña que lleva su nombre está preparando un fiesta para celebrar sus primeros diez años de vida. Los amigos de Xosé Francisco Armesto tienen esta tarde (20.15 horas) una en el Centro Social Caixanova. Siete personas que le conocieron bien harán un recorrido por la vida y la obra del desaparecido periodista.