Una asociación de Redondela proyecta un centro sobre la batalla de Rande

Laura Míguez Rúa
L. Míguez REDONDELA

VIGO

La agrupación cultural y deportiva prevé también un paseo desde los restos del castillo Las instalaciones estarán dentro de la «fábrica del alemán» y respetarán su vieja fachada

08 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?eunir en una misma sede toda la documentación y restos de la batalla de Rande. Ese es el fin último del centro de interpretación que proyecta la Asociación Cultural y Deportiva de Rande. Ubicado en la antigua empresa de salazón conocida como la «fábrica del alemán», el arquitecto Carlos Falagan proyecta cinco módulos que respetarían la fachada de la vieja empresa y estarían interconectados. El objetivo es que el impacto visual y ambiental sea el mínimo posible. En estas instalaciones se ubicarían una sede para la asociación, una biblioteca con la documentación sobre la batalla y exposiciones al respecto. Para hacerla más viable económicamente, la agrupación plantea la posibilidad de alquilar alguna de las instalaciones o albergar una cafetería «para que la administración pública no tenga que sostenerla totalmente», comenta Juan Jose Comesaña, uno de los miembros de la asociación. Todavía sin presupuesto, la agrupación ha iniciado ya las primeras conversaciones con los organismos competentes para lograr apoyo y financiación y por el momento «las respuestas han sido positivas», reconoce Juan Jose Comesaña. Para hacer posible este ambicioso proyecto haría falta también una mejora en los accesos y la construcción de un espacio de aparcamiento cuyos terrenos permanecen, en la actualidad, en las manos de propietarios particulares. Un paseo hasta el castillo Para poner en valor la zona, el proyecto prevé también un paseo por la costa, de una extensión que rondaría los 600 metros. Este paso uniría este centro de interpretación de la famosa batalla con el castillo de Rande. En la actualidad quedan en pie pocos restos de esta esta fortificación que defendía la ría. Tal fue el olvido de su existencia, que no se recogieron hasta 1995 en el catálogo de la Xunta de Galicia. Sucesivas obras, como la colocación de los pilares del puente de Rande y otras más recientes, los han acercado casi a su extinción.