La Mirilla
07 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Se llama Iago González y convive con una discapacidad intelectual que no le impide entregarse a fondo en el mundo del trabajo. Y eso es lo que hará en los próximos meses gracias a un programa de inserción laboral impulsado por la Universidad y por la Fundación Integra. «Durante nueve meses Iago se formará en distintas actividades laborales, como la de conserje, que le permitirán incrementar su capacidad de trabajo y ganar autonomía», explicaba Rita Blanco, presidenta de la Fundación. Iago González abrirá así un camino que el rector de la Universidad espera que en los años venideros sigan más jóvenes. De ahí la ilusión de Iago, que ayer se declaraba listo para empezar. El colegio Manuel Padín Truiteiro, premiado por fomentar la igualdad No hacer diferencias entre ellos y ellas. Esa ha sido la gran lección que durante este curso están aprendiendo los alumnos del colegio Padín Truiteiro de Soutomaior. Y que mejor forma que hacerlo practicando. Ellas se ponen con los destornilladores y los cables en sesiones de electricidad de dos horas por las que pasan más de 120 alumnas de la ESO. Claro que este proyecto no es el único por el que han recibido el premio de innovación educativa de la Xunta de Galicia. Los 3.000 euros del galardón quieren reconocer todas las actividades dentro de su programa Valorate, educación na igualdade que desempeñan desde el diciembre pasado. En sus labores, la igualdad entre sexos es sólo una de las muchas tareas, como recuerda la coordinadora del proyecto, María Hermelo. Las mariscadoras de Arcade, a exposición Para enseñar a los padres y autoridades el duro trabajo que los jóvenes desenvuelven en estas tareas de igualdad, el colegio ha organizado para hoy una exposición a las 12.00 horas. En la muestra se pude ver la labor de las mujeres a lo largo de los tiempos así como los personajes femeninos relevantes en las distintas materias, desde las ciencias a las matemáticas. También habrá fotos de los trabajos de las alumnas en el taller de electricidad o su viaje con las mariscadoras de Arcade. En los murales los escolares también han plasmado las diferencias lingüísticas sobre el género o realizado una alfombra de injusticias en relación a la igualdad de oportunidades. Por supuesto, dentro de las situaciones injustas la mujer en el mundo desarrollado ha tenido un gran protagonismo. Todas estas labores han contado con el apoyo de los 58 profesores y los 650 alumnos que están escolarizados en el centro de Manuel Padín Truiteiro.