El edificio tendrá 587 metros cuadrados de planta y una altura superior a los ocho metros Los rellenos y las naves levantadas en los últimos años se han convertido en una pantalla al mar
03 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La Consellería de Pesca remitió a la cofradía y al Concello de Cangas el proyecto de la nueva lonja que sustituirá a la actual. El edificio, de dos plantas, ocupará una parcela de 578 metros cuadrados al lado de la lonja actual. Su altura sobrepasará los ocho metros. El proyecto está generando una fuerte polémica en el municipio. La cofradía dice que se limitó a exponerle a Pesca cuáles son sus necesidades, no cómo debería ser la construcción. Acepta otras fórmulas constructivas que generen menos impacto. La nueva lonja se construirá al lado de la actual. Es un edificio rectangular de 36,47 metros de largo por 16,11 de ancho y algo más de ocho metros de altura. Una vez construido, se derribará la actual. En la actualidad, la lonja, el edificio de las casetas de marineros existente; las nuevas instalaciones adosadas al la escollera, en proceso de construcción; la nave de deportes náuticos, pegada a las oficinas y el bar del puerto deportivo; y la nave de rederas tapan casi por completo el frente marítimo. Las nuevas instalaciones para los marineros generaron las protestas vecinales, incluyendo una recogida de firmas pidiendo su paralización que apoyaron más de dos mil vecinos. En su momento se había presentado como una construcción emblemática. Los actuales responsables de la Xunta argumentaron que el proyecto estaba ya adjudicado cuando empezaron a gobernar. El proyecto de la nueva lonja será debatido por los grupos políticos que forman la corporación esta misma semana. El alcalde cangués reconoce que el Concello no tiene competencias en la zona portuaria. Hace unos diez años, cuando se construyeron las naves de deportes náuticos y la de rederas, se generó una fuerte polémica. El gobierno municipal, que lideraba el nacionalista Euloxio López, se opuso a su construcción por su impacto visual. El actual alcalde, entonces concejal de la oposición y diputado autonómico, fue el principal impulsor del proyecto, que costeó la Xunta.