Crónica | Reacciones de la familia de la mujer asesinada en O Porriño La familia de Carmen Karen Vargas aguarda en Bolivia a que su cadáver sea repatriado, quizás dentro de una semana. Su madre recuerda su charla con el asesino, un día antes del crimen.
28 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La familia de Carmen Karen Vargas aguarda a que se cumplan los trámites burocráticos para repatriar el cadáver de la vecina de O Porriño, estrangulada por su compañero sentimental, el santiagués Jacobo Losada Sánchez. El proceso burocrático podría demorarse hasta principios de la próxima semana aunque, según el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el juzgado de Instrucción 3 de O Porriño los permisos para autorizar la salida del cadáver se agilizan debidamente. Fuentes de la funeraria Emorvisa, que custodia el cadáver, explicaron ayer que ya han iniciado el papeleo. El domicilio donde residía Carmen antes de emigrar a España es una casa con paredes de venesta y techo de calamina de un sólo ambiente. En ella viven su carmen, su hermana y sus dos niñas, que ahora se han quedado huérfanas. La madre de Carmen charló por teléfono con su hija el pasado sábado y con Jacobo, el homicida confeso, un día antes del crimen. Al parecer, él se había comprometido a cuidar a su hija. «Me dijo: 'Aquí esta su niña, yo se la voy a cuidar,,, bien que me la ha cuidado matándomela», declaró la progenitora al diario El Nuevo Día. La madre añadió que «se fue a buscar un futuro mejor y se encontró con la muerte». Su hermana Carola recuerda que Carmen «mandaba poco dinero, sólo lo necesario para la comida de sus hijas. Ahorraba para una casa».