DECANOS DE LA UNIVERSIDAD | Xosé María Pousada Carballo El director de una de las facultades estrella del campus asegura que las vacas flacas en el sector tecnológico han quedado atrás y que los ingenieros están recuperando el prestigio perdido
17 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La Universidad de Vigo fue durante lustros la suma del prestigio de las escuelas de Teleco y Peritos. Hoy el campus es mucho más, pero el director de Telecomunicaciones, Xosé María Pousada (Marín, 1960), sabe que en este mundo tecnológico el futuro es suyo y de sus alumnos. -Decía el otro día la conselleira de Educación, en una entrevista con La Voz, que Teleco era una de las joyas de la Universidad gallega. -Caramba, leo La Voz, pero eso no lo vi. No lo sabía, pero es un orgullo. Me agrada mucho la noticia. Me satisface sobre todo por los compañeros. Es en parte el resultado del modelo que se eligió en Galicia: se apostó por las telecomunicaciones en Vigo, igual que se hizo por Medicina en Santiago o por Arquitectura en A Coruña, al margen de otras joyas que tenemos en la educación universitaria gallega. -Ya, pero al margen de la apuesta, algo habrán hecho ustedes para ser considerada, con Peritos, la escuela más emblemática de Vigo... -Bueno, yo creo que, aunque en todos sitios hay decepciones, el mito del funcionario que no trabajaba ya quedó muy atrás. Aquí tenemos 150 profesores, un plantel amplio, y seguro que hay alguna oveja negra, pero la inmensa mayoría son gente muy capacitada. Esta escuela lo bueno que tuvo es que fue la tercera de España en antigüedad, tras Madrid y Barcelona. Eso propició que el primer bloque de profesores fuera gente formada sobre todo en Madrid, muy buena, que permitió que la escuela arrancase fuerte. -¿No le parece que se perdió la oportunidad de aprovechar la tercera Escuela de Teleco del país, para impulsar un sector tecnológico fuerte desde Vigo? -Sí, pero eso es algo que no depende de nosotros. Eso son siempre decisiones políticas... -Pero Vigo ha exportado muchos «telecos» que podrían haberle sido útiles... -Cierto. Pero también es bueno que hayamos exportado telecos, porque eso quiere decir que los valoran. Si generas gente que no está capacitada no los quieren, los mandan de vuelta. No es que esté orgulloso de que exportemos, porque ojalá se pudieran quedar todos mayoritariamente aquí, pero la parte positiva es que nos valoran. La gente formada en Vigo está muy bien valorada. Tenemos gente incluso en la NASA. -¿Cómo se ha adaptado la carrera al mercado laboral? -A finales de los noventa la explosión del sector fue bestial: había meses en los que la gente cambiaba de empresa casi a diario y duplicando el sueldo. En el 2000 se produjo la crisis de las .com, y eso nos perjudicó muchísimo. Ahora observamos, sobre todo en los últimos dos años, que el mercado laboral se ha recuperado. ¿Sabes cómo nos damos cuenta? Si los alumnos de quinto siguen por aquí, mal síntoma. Pero hemos visto que están desapareciendo y que se buscan la vida, que es lo que tienen que hacer. También estamos notando que se están recuperando los sueldos. -Entonces, ¿vuelve a compensar hacer una de las carreras más duras? -Está empezando a compensar.... aparte de que no es tan dura... -Eso no cuela... -(Risas) Tienen que gustarte las matemáticas, pero tampoco es sólo eso. Hay muchas matemáticas, y por lo tanto los alumnos que vengan no deben tenerles miedo. -No sé por qué me da que muchos se lo piensan dos veces precisamente por el vértigo que dan las matemáticas. -Probablemente disuadan a muchos. Pero no es sólo eso. Lo que nos cuentan los profesores de los institutos es que la juventud de ahora lo que quiere es acabar pronto de estudiar y ganar dinero. Son un poco materialistas, quizá. Por eso, los estudios de FP, tan mal vistos en los ochenta, tanto por los alumnos como por sus padres, ahora mismo han ganado una gran consideración. Es comprensible: hoy todos los chavales tienen un móvil, por ejemplo, y eso no es una tecnología barata. Y luego tienen coches, solo hay que ver el párking de la universidad... y claro, buscan dinero lo más rápido posible para pagar todo eso e independizarse. -Y al tiempo la universidad se queda sin clientes. ¿Tienen ese temor en Teleco? -Hombre, nos preocupa. Es uno de los problemas, aunque no el único. La natalidad afecta muchísimo y hay un cúmulo de factores que hacen que quizá la gente no vaya tanto a la Universidad... En mi generación los padres te decían «Filliño tienes que estudiar una carrera». Pero los hijos de la gente de mi generación tienen una visión distinta, y cuando les llega el chaval diciendo que va a estudiar FP, pues le dicen: «¡Por supuesto!» -En ese sentido a Teleco le estarán ayudando las dos titulaciones de tres años. -Sí, arrancar con las dos titulaciones técnicas fue fundamental. Habíamos observado que el éxodo de los titulados no era tanto por falta de trabajo, sino por su grado de cualificación. El sistema estaba mal diseñado. Lo normal es que formásemos más ingenieros de tres años que de cinco, pero no se planteó así. Lo que está ocurriendo es que cogen a titulados de la carrera de cinco años y los ponen a hacer un trabajo de ingeniero de tres, y, claro, se queman y lo dejan. Hay que adaptarse. El mercado laboral cambió con el tiempo. -Lo que no cambia con el tiempo es aquel tópico de que son ustedes los coquitos, los más listos del campus. - (Risas) ¡Qué va, eso ya no es cierto! Los de Teleco ya no somos los más listos del campus. Los mejores expedientes de Galicia se van a Medicina. -Pero no me negará que en su día se ganaron la fama... -Sí, cierto, pero la crisis del 2000 nos afectó mucho. Espero que también recuperemos eso.