Reportaje | Un domingo a la antigua Vigo y su comarca regresaron ayer al pasado más arcaico con la celebración de la fiesta de «hallowen» y con una visita arqueológia por Cangas
29 oct 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a historia lleva el inicio de la fiesta de «Halloween» mucho más atrás que los «trucos y tratos» de las películas americanas. Hay quien sitúa sus comienzos en la Irlanda de los celtas del siglo V antes de Cristo, donde se celebraba la fiesta de los muertos. Hasta ahí, claro que con el toque moderno y americano de los tiempos que se viven, se traslado la discoteca A! este fin de semana, que organizó sesiones de tarde para que los jóvenes disfrutasen de las calabazas y el terror. Con este objetivo los vigueses acudieron ayer entre las 18.00 y las 21.30 horas a la discoteca de Beiramar, que contrató a actores con el objetivo de asustar a los asistentes, pocos ayer pero más durante la tarde del sábado. Unos siglos atrás viajaron también los asistentes a la ruta arqueológica que ayer tuvo lugar en Cangas. Bajo la tutela del arqueólogo José Suárez Otero, más de 50 interesados pasearon entre petroglifos y otros restos de gran interés. El gusanillo a todos estos arqueólogos en potencia les entró cuando José Suárez impartió una charla el pasado viernes 27. Como el buen tiempo acompañó el éxito estuvo asegurado. La ruta comenzó en los petroglifos, donde los asistentes pudieron conocer algo más de los llamados Pedra furada, Ameáns, A escada o Pozo garrido. De allí el grupo se dirigió hasta la Torre de Meira, donde sobre las 14.15 terminó la excursión. Aunque lo cierto es que algo más de dos horas les supo a los asistentes a poco. «Queríamos ir a Castro das cidades, pero non deu tempo», asegura uno de los asistentes y presidente de la comunidad de montes de Meira, Valentín Piñeiro. Precisamente desde esta comunidad aspiran a hacerse con la propiedad donde se encuentran Torre de Meira y castro das cidades para realizar una excavación que descubra el importante asentamiento que al parecer, hubo allí en otros tiempos.