CONTRAPUNTO
21 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.POR activa (protagonizamos menos accidentes) y por pasiva (las aseguradoras nos prefieren al volante) está demostrado que las mujeres somos mejores conductoras. Pero lo que no sabíamos, hasta que una famosa marca de coches nos ha ilustrado con una nueva estadística, es por qué. Dice el estudio en cuestión que es difícil tener un percance en la carretera si practicamos la sonrisa con asiduidad y, particularmente, a la hora de subir al automóvil. Dice también el estudio que una dosis adecuada de temor viene la mar de bien. Por el contrario, la impaciencia y el mal humor, más propios de la condición masculina según el informe, no conducen a ninguna parte. En resumen, el gasto que Antonio Coello acaba de hacer para llenar de radares el túnel de Beiramar podría haberse evitado si los hombres, por fin, descubrieran cuáles son las verdaderas armas de mujer. Y las utilizaran, claro.